El asteroide de mayor tamaño en trece años sobrevuela la Tierra

r. r. REDACCIÓN / LA VOZ

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Así es el asteroide «2014 JO25»

La llegada de este cuerpo celeste, bautizado oficiosamente como La Roca, ha generado una gran expectación

19 abr 2017 . Actualizado a las 07:42 h.

Jaime Nomen es uno de los miles de astrónomos, tanto profesionales como aficionados, que esta noche posará su mirada en el cielo. Dirigirá su telescopio al asteroide 2014 JO25 que, con un diámetro de 650 metros, más que suficiente para provocar una catástrofe regional en el caso de que llegase a impactar, será el más grande que haya pasado más cerca de nuestro planeta desde hace trece años. Pero no hay ningún motivo de alarma. Es un viejo conocido del que se conoce bien su órbita y su trayectoria, por lo que en su momento de máximo acercamiento se situará a 1,8 millones de kilómetros, lo que supone 4,6 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. Una minucia en distancias astronómicas, pero todo un mundo en las terrestres. 

La llegada de este cuerpo celeste, bautizado oficiosamente como La Roca, ha generado una gran expectación, pero Nomen la relativiza con sus ojos de científico, pese a que su última aparición ocurrió hace 400 años y la siguiente no será hasta dentro de otros 500. «Es -explica- uno más de la sucesión de objetos celestes que pasan más o menos cerca de la Tierra y más o menos conocidos». Este astrónomo catalán, director del Observatorio de la Sagra (Granada) habla con conocimiento de causa, porque sigue ostentando el récord a nivel mundial de la detección del asteroide más cercano a nuestro planeta. Es el conocido como Duende, o DA14, descubierto en el 2012 y que se aproximó un año después a tan solo 27.000 kilómetros. Era una roca relativamente pequeña, de 60 metros de diámetro, pero hasta ese momento ninguna rozó así el planeta. JO25, descubierto en el 2014 por el programa Catalina Sky Survey de Tucson, Estados Unidos, es mucho mayor. Pero su riesgo es nulo. «Su aproximación -sostiene Nomen- es una buena oportunidad para observarlo, determinar mejor su órbita, su tamaño, densidad, eje de rotación y su composición». 

Aún así está considerado técnicamente como un asteroide potencialmente peligroso (PHA por sus siglas en inglés), categoría en la que se encuadran aquellos que viajan a menos de ocho millones de nuestro planeta. «Astronómicamente pasará a una distancia muy cercana, pero para nada peligrosa. No hay ningún riesgo de colisión», precisa José Ángel Docobo, director del Observatorio Astronómico Ramón María Aller de la Universidade de Santiago. El paso de JO25 será, en cualquier caso, una buena oportunidad para estudiarlo. 

«Los asteroides pueden sufrir alguna alteración en sus órbitas por la influencia de otros cuerpos del sistema solar, por lo que es importante realizar un seguimiento», advierte Docobo. La observación de estos objetos ha permitido detectar a más del 90 % de los de un tamaño superior a un kilómetro, mientras que solo se ha localizado el 30 % de los de 140 metros y menos del 1 % de los de 30 metros. Estos últimos son un peligro, porque podrían aparecer de forma inesperada. Y es algo que ya ha ocurrido. 

Observación de aficionados

La Roca queda muy lejos, aunque lo suficientemente cerca y con un mínimo brillo como para que pueda ser apreciada también por los astrónomos aficionados. No necesitarán de un telescopio de gran complejidad para poder observarlo esta noche, aunque el momento de máxima aproximación será pasadas las dos de la madrugada del jueves. 

Mucho más cerca estará el 13 de abril del 2029 el asteroide Apofis, al que en algunos foros ya denominan como el asesino. Con un tamaño considerable, de 250 metros de diámetro, se situará a solo 36.000 kilómetros de la Tierra. Tampoco impactará, en esa fecha al menos, pero es un riesgo. «De los que se conoce que rozarán la Tierra, y no se descarta que se acerque alguno de forma imprevista, es el que está generando una mayor expectación», asegura Nomen.