«Las empresas deben reducir las emisiones pero se está generando un alarmismo innecesario»
ACTUALIDAD
El Secretario General de MCA-UGT analiza su primer año al frente de la federación. Destaca que se han alcanzado acuerdos importantes con la patronal y pide que no se dramatice con la contaminación
11 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Jenaro Martínez cumple un año al frente de MCA, la federación con más afiliados de UGT Asturias. El líder sindical se muestra satisfecho con los acuerdos firmados durante este año y exige al Gobierno central que tome medidas en temas como la tarifa eléctrica para que mejore la situación de las empresas. Además, pide que no se genere «alarmismo» con el tema de la contaminación, ya que, en su opinión, «tenemos que decidir si queremos industria o no». Deja claro que las compañías deben cumplir la legislación medioambiental pero recuerda que la situación ha mejorado desde la década de los 90. Por último, asegura que siguen trabajando en la fusión con el SOMA y que no tienen ningún ultimátum desde Madrid.
-¿Qué valoración hace del primer año al frente MCA-UGT?
-Positiva. Dentro de los sectores que representamos, hemos sido capaces de sacar adelante tres convenios sectoriales: el de montajes y auxiliares, el del metal y el del automóvil. Son convenios que afectan a más de 30.000 trabajadores entre los tres. Estoy satisfecho, y más viendo la situación de bloqueo en la negociación colectiva en el ámbito estatal por culpa de una patronal que no quiere reconocer que ante el crecimiento económico del país, hay que redistribuir la riqueza y debe recuperarse el poder adquisitivo de los trabajadores. Aquí hemos sido capaces de llegar a acuerdos, con un incremento salarial adecuado a las circunstancias actuales. Nosotros lo hemos logrado. En el metal y el automóvil, el incremento ha sido del 2% ligado a la cláusula de revisión salarial. En el metal hacía cinco años que no había este incremento y en el automóvil ocho años. Esto dota de estabilidad a los dos sectores, que tienen un peso muy importante en la economía regional.
-El convenio del metal recoge esa subida salarial pero se han emplazado a seguir negociando para el año que viene ¿Existen puntos de fricción?
-Hay varios puntos que tenemos que cerrar. Están nombradas unas comisiones que tienen que trabajar este año para que el que viene podamos sentarnos a negociar el convenio para los sucesivos años. Se está trabajando en diferentes aspectos pero no hay ninguna conclusión todavía. El objetivo es llegar con los deberes hechos y seguimos dialogando para conseguirlo.
-¿Ha tocado fondo el sector de la construcción?
-Es un sector en el que la crisis se ha llevado por delante más de 24,000 empleos en ocho años. El año pasado se incrementó el número de trabajadores respecto al anterior. No es para estar contentos porque el incremento es ínfimo, de 400 personas más trabajando por cuenta ajena en todo 2016. La crisis ha hecho aflorar determinadas prácticas fraudulentas y estamos trabajando para poner diques a estas prácticas. Hemos firmado un acuerdo con la Consejería de Economía y Empleo para 2017-2018 para impulsar una campaña intensiva de inspección.
-Cuando accedió a la Secretaría General de MCA-UGT pidió un plan de reindustrialización para Asturias. ¿Se ha dado algún paso en este sentido?
-Si hablamos de valor añadido bruto (VAB), Asturias está en una posición ventajosa respecto al conjunto del Estado en lo que a porcentaje de la industria sobre VAB se refiere. En Asturias su peso es del 21%, mientras que la media española es del 17%. Nosotros debemos seguir trabajando y peleando por mantener ese porcentaje por la simple razón de que garantiza empleo estable y de calidad. Además arrastra a otros sectores a poder consumir y a activar el crecimiento económico. En ese sentido, seguimos con varios aspectos que no acaban de tener visibilidad. Aquí tenemos el mayor asentamiento de multinacionales por metro cuadrado de España, pero tienen una situación complicada de competencia con el resto de Europa. Hablo del tema energético.
-¿Cómo puede mejorar el Gobierno esa situación?
-Dentro de la política industrial estatal, si existe, no hay una solución para la tarifa energética y se continúa con el problema de la subasta. Año a año las empresas llegan a noviembre y no saben el coste de sus energía y no pueden hacer planes de inversión. Las grandes consumidoras de energía llevan a la par muchas empresas de metalurgia que dependen en buena parte de su acción. Continuamos con la situación de que la energía es aproximadamente un 24% más cara que la media del conjunto de Europa. Ante esto no se toman decisiones y es solo una situación de voluntad política. Si el gobierno quiere mantener la industria, debe aplicar una política energética acorde a los países del entorno. No puede ser que Italia, Alemania o Francia tengan mejores condiciones porque competimos en desigualdad. Podemos buscar una solución para dotar de estabilidad el coste de la energía a medio-largo plazo y generar certidumbre en las empresas que dependen de ese coste energético.
-La cuarta revolución industrial modificará todos los procesos productivos. ¿Están preparadas las empresas asturianas para ese cambio?
-La cuarta revolución industrial es una realidad inevitable. Todas aquellas empresas que tengan capacidad de desarrollar esa innovación o acceder a ella, deberán hacerlo para no quedarse atrás, pero en las empresas de pequeño tamaño esto no se generará tan fácilmente. Sin oponernos al progreso, como es lógico, me preocupa la incertidumbre que genera la robotización y la digitalización en los puestos de trabajo. ¿Qué va a suceder? Tenemos claro que el avance llegará, no sabemos si en más tiempo o menos, pero nuestra preocupación es el empleo.
-¿Pagarán impuestos los robots para hacer frente a esa destrucción de empleo?
-La UGT fue pionera en solicitar algo que cuando se dijo causó una sensación extraña, pero que estaba claramente orientada a que sabíamos lo que va a pasar. Los robots deberán pagar impuestos. Veremos de qué forma, pero ya hay muchas personalidades que se han sumado a esta causa, tanto dentro de la Unión Europea como en el ámbito mundial. El sistema de la Seguridad Social se sostiene con cotizaciones de trabajadores y si el proceso puede reducir su número, estos robots deberán pagar. El sistema se tiene que mantener por la vía de los ingreso, no por la vía del recorte de gastos.
-El presidente de Femetal asegura que las empresas asturianas del metal son un referente a nivel mundial ¿Lo son también en materia de derechos laborales?
-Nosotros estamos firmando convenios con ellos. Nos gustaría que las mejoras o incrementos fueran mayores, pero hemos buscado un equilibrio para dotar de estabilidad al sector y que los trabajadores vean en sus nóminas las mejoras. Asturias tiene la quinta media salarial más alta de España, entiendo que en gran parte gracias al sector industrial y a la fortaleza sindical en la negociación de las condiciones sociolaborales.
-En las últimas fechas se ha generado mucha alarma con el tema de la contaminación. ¿Son las empresas asturianas ambientalmente responsables?
-Tenemos que distinguir determinadas cosas. Una clara, que es que la legislación medioambiental se debe cumplir. Pero debe existir un equilibrio, tenemos que decidir si queremos industria o no. MCA apuesta por la defensa de la industria. En los últimos tiempos hay cierto alarmismo o magnificación con el tema de la situación medioambiental. Es cierto que hay procesos productivos, algunos con procesos químicos, que lanzan emisiones, y hay que cumplir con la legislación. Pero cada nube que echa una chimenea no pensemos que es algo que nos intoxica de forma brutal. Deberíamos mirar la calidad del aire desde el año 90 hasta aquí y podríamos valorar y ver que la situación es mejor. Podemos verlo con datos. Según un informe del Observatorio de la Sostenibilidad, desde 1990 Asturias es la segunda comunidad que más ha reducido sus emisiones de CO2 a la atmósfera. Según ese estudio, el comportamiento de la región es «ambientalmente óptimo». ¿Quiere decir esto que defienda que se pueda emitir al medio ambiente lo que sea? No. Ni mucho menos. Pero debe haber un equilibrio entre el alarmismo y la exigencia de la legislación medioambiental. Trabajamos para que las empresas inviertan para reducir esa emisiones, pero creo que se está generando un alarmismo que es innecesario.
-¿Teme que la delicada situación de Duro Felguera pueda afectar a su trabajadores?
-Tenemos una inquietud importante porque hay una situación de ahogo financiero. Se está buscando inversores y negociando con los bancos porque la empresa no tiene acceso al crédito y eso puede conllevar a un estado de situación económica muy delicado que puede afectar al futuro de los trabajadores. Una de las empresas, TEDESA, tiene graves problemas para acceder al pago de los proveedores y esto nos inquieta. Estuvimos con el presidente de Duro y nos transmitió que la situación es complicada. No está cerrada ninguna opción, incluida la venta. La incertidumbre sigue y Duro es una empresa muy importante en Asturias, a nivel de empleo, y es una multinacional con capital asturiano. Miramos con inquietud cualquier situación que se pueda generar y que pueda perjudicar a los trabajadores.
-¿Está recuperando afiliados MCA con la recuperación económica?
-Desde que entramos hemos registrado un aumento del número de trabajadores que se afilian, pero también los hay que salen. A lo largo de 2016 tuvimos alrededor de 500 afiliados nuevos y este año llevamos 215. Y aquí me gustaría destacar un dato importante: el 46% de los nuevos tienen menos de 35 años. A ellos ha ayudado el descenso del paro en el sector industrial. No sé la cifra exacta pero tenemos más de 12.000 afiliados.
-¿En qué fase se encuentran las negociaciones con el SOMA para su fusión?
-A nuestros afiliados no les importa la situación interna. Es algo que debemos solucionar nosotros. Llegará y no pasará nada más. Es algo que llevaremos en clave interna hasta el final.
-Es una medida acordada en el congreso confederal y son de las pocas federaciones que todavía no se han unido. ¿Tienen algún ultimátum desde Madrid?
-No hay fecha tope, de momento. Se están dando pasos pero se entiende que tiene que ser lo más sólido posible. Esta reagrupación sectorial tiene ciertas particularidad que no tienen en el resto de España y por eso se tiene un poco más de paciencia. No es tan importante cuánto tarda sino que se haga de forma en la que ambas partes se sientan a gusto.
-Una de sus últimas campaña es contra las empresas multiservicios. ¿Cuál es el problema?
-Es una campaña de UGT-FICA a nivel estatal. Las empresas multiservicios lo que hacen es, con un convenio de empresa, ofrecer sus servicios a otras empresas. Ese convenio de empresa siempre es inferior al convenio colectivo. La prevalencia que da la reforma laboral al convenio de empresa hace que puedan esta trabajando personas de diferentes sectores con convenios inferiores. No vamos a permitir que esto sea una formula más de precarización de las condiciones salariales y sociales de los trabajadores. Ellos buscan nichos para ofrecer servicios a un coste inferior a los convenios. Nosotros vamos a defender los convenios sectoriales. Haremos lo que sea necesario para que estas empresas no se salgan con la suya a costa de precarizar el empleo.