Albiol lamenta que Puigdemont presuma de querer infundir miedo a los no independentistas
03 jul 2017 . Actualizado a las 07:18 h.«Si una parte de un Estado miembro deja de ser una parte de ese Estado por el hecho mismo de la independencia, los tratados no se aplicarán en ese territorio». Esta afirmación realizada hace ya más de dos años por la portavoz de la Comisión Europea, Margaritas Schinas, y completada por el presidente Jean-Claude Juncker al afirmar que la nueva región independiente «se convertirá de facto en un país tercero respecto a la Unión» son serias advertencias a la pretensión del Gobierno catalán de convocar un referendo independentista el 1 de octubre. La alarma empresarial que contra la campaña del independentismo catalán también lanzaron hace tiempo empresarios de esa comunidad autónoma tan relevantes como Juan Rosell (presidente de la CEOE y expresidente de la patronal catalana Foment), y José Luis Bonet (presidente de las cámaras de comercio españolas, de Fira de Barcelona y de Freixenet ) se vieron secundadas ayer por las declaraciones realizadas por el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, quien aseguró que su entidad nunca ha considerado a Cataluña viable económicamente fuera de la Unión Europea y pidió a los Gobiernos de Cataluña y España más flexibilidad para empezar a negociar y dialogar.
En una entrevista en la televisión autonómica, Valls aseguró que Cataluña tiene un futuro económico de «primera línea», con unas exportaciones que crecen cada día, un sector turístico extraordinario y con grandes posibilidades para competir en un mundo poscrisis, pero dentro de la UE. «Cataluña no puede estar ni un segundo fuera de Europa porque podría tener repercusiones muy importantes», insistió.
Valls mostró su preocupación por el procés y dijo que la sociedad catalana está muy dividida sobre la independencia de Cataluña y que «falta flexibilidad» tanto por parte del Gobierno como de la Generalitat para negociar, y que adoptar una posición y decir «de aquí no nos movemos puede llevar a situaciones límite y no sabemos cuál puede ser el resultado».
Sobre el apoyo al referendo por parte de los regidores que acudieron el sábado al acto convocado por el presidente Carles Puigdemont, aseguró que representaban al 43 % de la población, por tanto, destacó, «un 57 % de la población catalana no estaba representada por estos alcaldes».
Como el 9N
Miquel Valls dijo también que si se lleva a cabo el referendo independentista el 1 de octubre, la problemática será la misma que cuando se hizo la consulta del 9N. Y recordó que la posición de la Cámara de Comercio de Barcelona siempre ha sido la misma, que se tiene que hacer un referendo de acuerdo con el Gobierno de Madrid, dentro de la Constitución y la legalidad europea.
Además de este varapalo del sector económico a las pretensiones del Gobierno catalán, el líder del PP de Cataluña, Xavier García Albiol, respondió a las palabras del presidente de la Generalitat diciendo que los únicos políticos que dan miedo son «los dictadores, los tiranos y los que actúan al margen de la legalidad», y es que Puigdemont aseguró el sábado ante alcaldes soberanistas: «Sois importantes, por eso les molestáis y por eso les dais miedo, y más que les daréis».
García Albiol lamentó que un presidente que debería representar a todos los catalanes se sienta orgulloso de pretender infundir miedo a quienes no piensan igual. Y enmarcó ese pronunciamiento en que los independentistas están «cada día más solos, pero más radicalizados», de modo que se ponen «nerviosos y cometen más errores». «El proyecto independentista representa exclusivamente a una élite política, frente a la inmensa mayoría de clase media que quiere vivir su doble sentimiento de ser catalanes y españoles», sostuvo.
El ministro del Interior advierte que «nada sale gratis» y confía en que la Generalitat entre en razón y cumpla la ley
El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, confía en que la Generalitat de Cataluña «entre en razón» y «rompa de una vez la dinámica» de su «obsesión» con el desafío soberanista. Además, deja claro ante un posible incumplimiento de la ley que «nada sale gratis». «Sin duda alguna, quien infrinja la ley tendrá las medidas lógicas», subraya el titular de Interior, que prefiere no adelantar «ninguno de los pasos» que se darían si los secesionistas siguen con sus planes, pero sí enfatizar que «si la ley se incumple, la ley se aplicará porque hay una ley que cumplir y unas sanciones previstas para quienes no lo hagan».
De momento, el titular de Interior no ve razones para incrementar los miembros de las fuerzas de seguridad, si bien recuerda que al estar inmerso el proceso soberanista en varias causas judiciales es normal que los jueces hagan requerimientos a los agentes, como los interrogatorios que está haciendo la Guardia Civil a funcionarios catalanes por los preparativos de la consulta.
Respecto a los planes de la Generalitat, Zoido se pregunta «hasta dónde» van a llevar a la sociedad catalana mientras no afrontan los problemas de sus ciudadanos. Zoido reprocha el excesivo tiempo que se está dedicando desde el Gobierno catalán al «qué hacen, cómo lo hacen y cómo son capaces de afrontar su decisión». «No tienes el respaldo, ni nacional ni internacional, no puedes ir contra la Constitución y la soberanía nacional y un tribunal, el Constitucional, ya te ha dicho que es ilegal. ¿A dónde quieres llevar a la sociedad catalana?», enfatiza.
Pero Interior no quiere que ese clima afecte a la seguridad y el ministerio ha llegado a un entendimiento con la Generalitat para celebrar el día 10 la Junta de Seguridad de Cataluña que desde hace ocho años no se reúne.