La Jungla de Calais revive

Alexandra f. Coego PARÍS / CORRESPONSAL

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PHILIPPE HUGUEN | AFP

Nuevas tensiones tras el goteo de llegada de inmigrantes, nueve meses después de su desmantelamiento

07 ago 2017 . Actualizado a las 07:54 h.

Nueve meses después del desmantelamiento de la Jungla de Calais, el descampado a las afueras de la ciudad portuaria vuelve a llenarse poco a poco. Un goteo constante de migrantes que, tras haber sido recolocados en todo el territorio francés, regresan para tratar de cruzar la frontera hacia el Reino Unido. Con su llegada, vuelven también las tensiones.

Para la alcaldesa de Calais, la derechista Natacha Bouchard, la presencia de los 450 migrantes (600, según las asociaciones) «amenaza con crear una enésima jungla» a las puertas de la ciudad. En marzo trató de prohibir que las asociaciones repartiesen comida en el campamento y la semana pasada desafió al Consejo de Estado galo negándose a instalar fuentes, letrinas y duchas. La más alta jurisdicción gala acabó ganando el pulso, alegando que la ausencia de instalaciones higiénicas venía de una voluntad de «las autoridades públicas» de exponer a los migrantes «a tratamientos inhumanos y degradantes en una falta grave y evidente a las libertades fundamentales».

El ministro de Interior, Gérard Collomb, anunció desde Calais la creación de dos centros en la región para registrar y procesar las demandas de asilo de los refugiados, ambos lejos del descampado que llegó a acoger a 7.000 personas el pasado otoño. Fabien Sudry, prefecto del paso de Calais, precisó que diseñará con las asociaciones «un dispositivo lo más adaptado posible». «Con una consideración importante: evitar reconstruir campamentos» como el de la Jungla.