El guion original de «Juego de Tronos»: Un Poniente muy distinto al que conoces

La historia de amor de Arya, la gran traición de Sansa, los cinco personajes que iban a sobrevivir... Analizamos los grandes cambios del primer bosquejo de George R. R. Martin


Redacción

Juego de Tronos está en boca de casi todo el mundo. Quien más quien menos sabe cuáles son las relaciones entre las grandes casas, las pasiones o rivalidades insinuadas de los personajes, las teorías sobre qué ha pasado antes o lo que pasará en el futuro o cuál es el propósito de la historia que están contando los responsables de la ficción de la HBO.

El autor de la saga original, George R. R. Martin, ha hecho un tapiz detallado repleto de personajes tridimensionales, relaciones intuidas y miles de pequeñas pistas para desentrañar la compleja madeja de la historia (e historias) del rico vivo de Poniente.

La serie, aunque con algunas modificaciones con respecto a los libros de Canción de Hielo y Fuego, parece llevar, a grandes rasgos, la misma idea que las novelas escritas. Pero la idea del autor no siempre fue la misma.

Hace dos años, una librería británica, Waterstones, compartió una carta (que se muestra transcrita íntegramente) enviada por George R. R. Martin tiempo antes de la publicación de la primera novela en la que desvelaba cuál iba a ser la dirección de su saga literaria, que en principio iba a ser una trilogía (finalmente, se cree que serán siete volúmenes).

Pero, como bien dice Martin, él nunca tuvo «sus novelas completamente cerradas», de ahí que la idea original de la obra diste bastante de la obra actual. Vamos a analizarlo todo, porque te prometemos que esto no destripa lo que está por venir.

Los cinco personajes que iban a sobrevivir

La mayoría de los fans consideran uno de sus párrafos como el más importante: aquel que dice cuáles son los personajes que sobrevivirán a todas las novelas. Pero, teniendo en cuenta los cambios en el argumento, es muy probable que esto ya no tenga sentido y que el autor haya cambiado de idea.

Según la carta, para Martin Canción de Hielo y Fuego está contando la historia vital de cinco personas: Tyrion Lannister, Daenerys Targaryen y tres de los Stark: Bran, Arya y Jon Nieve, de modo que ellos tenían en ese primer borrador la supervivencia asegurada.

Pero eso no significa, como muchos entienden, que todo el resto de personajes vayan a morir. Simplemente no eran tan importantes. Y pasa por alto los cambios sustanciales en las historias de gente como Sansa o Jaime.

Sansa, la traidora de los Stark

La pelirroja empezó tanto las novelas como la serie como un personaje poco de fiar para quienes tenían simpatía por los Stark. En un principio, la joven estaba entusiasmada por la vida palaciega y ponía este asunto por delante de su familia. Y, como inocente que es, se encontraba dentro del juego de tronos como una marioneta en manos de los Lannister e impasible ante las atrocidades que sufría su familia.

Pero Sansa conseguiría redimirse en Juego de Tronos, algo que en la idea original de Martin sería bastante más difícil.

En ese primer boceto, Sansa sí conseguía su sueño de ser reina, llegaba a casarse con el depravado Joffrey, e incluso le daba un primogénito (y, por lo tanto, heredero al Trono de Hierro). En su condición de esposa y madre le daba la espalda a su propia familia, aunque luego se arrepintiese.

Pero la historia final fue muy diferente. Margaery le acababa robando el compromiso con el rey y ella se casó (primero) con Tyrion Lannister. El personaje de Sansa, con respecto a esa primera idea, es mucho más noble y maduro, y uno de los que ha tenido una evolución más interesante, por lo que puede que su fin no sea tan fatal como se cree.

Jaime, un personaje malvado

El hermano gemelo de Cersei empezó la historia como un malvado unidimensional, pero su personaje acabó discurriendo por el camino de la redención hasta ser uno de los más queridos por lectores y espectadores.

Las ideas iniciales de George R. R. Martin no pintaban a un caballero tan noble como el que acabó siendo en Juego de Tronos. Más bien todo lo contrario.

No solo porque, en su ansia de poder, Jaime acabara aniquilando a todos los que estaban por delante de él en la línea de sucesión (incluido a su hijo Joffrey), sino que, además, le cargaría los muertos a su hermano pequeño, Tyrion.

El tierno amor fraternal entre los dos hermanos no existía, aparentemente, en los primeros bocetos que hizo el autor de Canción de Hielo y Fuego, y Jaime era más parecido a lo que es en el resultado final su hermana Cersei.

Las atrocidades de Tyrion

A pesar de que el texto inicial ya consideraba al Lannister como uno de los grandes protagonistas, en realidad su personaje era bastante más oscuro de lo que fue finalmente.

Tyrion, del mismo modo que en la serie de Juego de Tronos, participaba en la guerra contra los Stark en el bando de los Lannister, pero hacía también algo que, sin duda, les dolería a muchos de los fans: asediar y quemar Invernalia. Pero no es el único gran cambio que sufriría el pequeño de los Lannister, que se vería envuelto también en un triángulo amoroso.

Un triángulo amoroso mortal

Una de las tramas amorosas que inicialmente había pensado George R. R. Martin para Canción de Hielo y Fuego seguramente no será la más sorprendente para los lectores de los libros. Se trata del romance nunca consumado entre Jon Nieve y Arya Stark. Es algo que a quien solo ha visto la serie le puede parecer una atrocidad, ya que son supuestos hermanos y criados durante toda la vida bajo el mismo techo.

Pero en las novelas había alguna pista que llevó a muchos a teorizar que la trama podría llegar a ir por ese camino en algún momento.

La evolución de Arya en la idea original era muy diferente, y acababa en el Muro después de la destrucción de Invernalia. Huía allí con su madre y su hermano Bran y descubría, para su propia angustia, que estaba enamorada de Jon.

La cosa se complicaba más adelante cuando Tyrion, que había hecho migas con ella y con Sansa durante la estancia de ambas en Desembarco, llegaba al Muro escapando de su malvado e intrigante hermano Jaime y se enamoraba también (aunque esta vez no sería recíproco) de la joven loba.

Esto llevaría a una rivalidad irreconciliable entre Jon y Tyrion, muy diferente a la camaradería que ambos mostraron desde el inicio de Juego de Tronos.

Muertes muy diferentes

Aunque en la carta no especificaba cómo perecían muchos de los personajes, llama la atención que dos de ellos tenían finales muy diferentes. La famosa Boda Roja, según ese bosquejo inicial, no existía, y las muertes de Robb y de Catelyn no eran el postre de ningún banquete. El primogénito Stark fallecía en el campo de batalla, no sin antes dejar a Joffrey desfigurado y, por su parte, la matriarca de Invernalia perecía a manos de los Caminantes Blancos al otro lado del Muro, a donde había huido con Bran y Arya después de que la Guardia de la Noche no les garantizara la protección de las tropas Lannister en el Castillo Negro.

La carta

Pero la carta es extensa y llena de cambios. Si quieres saberlos todos, puedes leerla a continuación:

«Querido Ralph,
Aquí te mando los primeros trece capítulos (170 páginas) de la novela de fantasía que te he prometido, que estoy llamando «Juego de Tronos». Cuando esté completo, será el primer volumen de lo que imagino como una trilogía épica con el título general de «Canción de Hielo y Fuego».
Como sabrás, yo no tengo mis novelas completamente cerradas. Considero que si sé exactamente hacia dónde va el libro, perderé todo el interés en escribirlo. Sí que tengo, sin embargo, ideas sólidas de la estructura global de la historia que estoy contando, y el destino final de muchos de los principales personajes del drama. A groso modo, se puede decir que en los capítulos incluidos se ponen en marcha tres grandes conflictos. Estos formarán los hilos argumentales principales de la trilogía, en lo que acabaría siendo un complejo pero excitante (o eso espero) tapiz. Cada uno de ellos presenta una amenaza importante para mi mundo imaginario, los Siete Reinos, y para la vida de sus principales personajes.
La primera amenaza crece de la enemistad entre las dos grandes casas de los Lannister y de los Stark que se desarrolla a través de un ciclo de complots, ambición, asesinato y venganza, con el trono de hierro de los Siete Reinos como premio definitivo. Esto formará la médula del primer volumen de la trilogía, «Juego de Tronos».
Mientras el león de los Lannister y el lobo huargo de los Stark gruñen y pelean, una segunda y más poderosa amenaza toma forma al otro lado del Mar Angosto, donde los señores de los caballos Dothraki congregan a sus hordas bárbaras para la gran invasión de los Siete Reinos, comandadas por la feroz y bella Daenerys de la Tormenta, la última de los señores de los dragones Targaryen. La invasión Dothraki será la historia central de mi segundo volumen, «Danza de Dragones».
El mayor peligro de todos, sin embargo, viene desde el norte, de los tierras baldías heladas más allá del Muro, donde casi olvidados demonios salidos de las leyendas, los inhumanos Otros, crían frías legiones de muertos vivientes y de nunca-nacidos y los preparan para viajar sobre los vientos de invierno para extinguir todo lo que podríamos llamar «vida».  Lo único que permanece entre los Siete Reinos y una noche eterna es el Muro, y un puñado de hombres de negro llamados la Guardia de la Noche. Su historia será el corazón de mi tercer volumen, «Vientos de Invierno». La batalla final también reunirá a los personajes y los hilos argumentales que dejamos en los primeros dos libros y lo resolverá todo en un gran clímax.
Los trece capítulos que tienes entre manos deberían darte una noción de cómo es mi estrategia narrativa. Los tres libros presentarán un complejo mosaico de puntos de vista intercalados entre varios de entre mi gran y diverso elenco de personajes. El reparto no será siempre el mismo. Viejos personajes morirán, y se presentarán algunos nuevos. Algunas de las bajas incluirán a personajes con puntos de vista que nos simpatizan. Quiero que el lector sienta que nadie está nunca completamente a salvo, ni siquiera los personajes que parecen ser los héroes. El suspense siempre tiene mayor intensidad cuando cualquiera de los personajes puede morir en cualquier momento.
Sin embargo, cinco personajes centrales sobrevivirán a los tres tomos, cambiando de niños a adultos y cambiando el mundo y a sí mismos en ese proceso. De algún modo, mi trilogía es casi una saga generacional, que cuenta las historias vitales de esos cinco personajes, tres hombres y dos mujeres. Los cinco jugadores clave son Tyrion Lannister, Daenerys Targaryen, y tres de los niños de Invernalia, Arya, Bran y el bastardo Jon Nieve. Los tres se presentan en algún momento de los capítulos que tienes a tu disposición.
Todo esto será (o eso espero) muy épico. Épico en su escala, épico en su acción y épico en su longitud. Veo los tres volúmenes como libros grandes, con una longitud de entre 700 y 800 páginas manuscritas, así que las cosas solo se están poniendo en marcha en estos trece capítulos que te he enviado.
Tengo una noción clara de cómo se va a ir desarrollando la historia en el primer volumen, «Juego de Tronos». Las cosas se van a poner mucho peores para los pobres Stark antes de ir a mejor, me temo. Lord Eddard Stark y su mujer Catelyn Tully están ambos condenados, y perecerán a manos de sus enemigos. Ned descubrirá qué es lo que le ha pasado a su amigo Jon Arryn, y antes de que pueda actuar con respecto a lo que ha descubierto, el Rey Robert tendrá un accidente desafortunado y el trono irá a parar al brutal Joffrey, todavía un menor. Joffrey no empatizará con Ned y este será acusado de traición, pero antes de que lo detengan, él ayudará a su mujer y a su hija Arya a escapar de vuelta a Invernalia.
Cada una de las familias en disputa descubrirá que tiene entre sus filas a alguien de dudosa lealtad. Sansa Stark, casada con Joffrey Baratheon, le dará un hijo, el heredero al trono, y cuando llegue la crisis eligirá a su marido y a su hijo por encima de sus padres y hermanos, una decisión que después lamentará con amargura. Mientras, Tyrion Lannister se hará amigo tanto de Sansa como de su hermana Arya, al tiempo que estará cada vez más desencantado con su propia familia.
El joven Bran saldrá del coma, después de un extraño sueño profético, para descubrir que nunca volverá a andar. Se encomendará a la magia, primero con la esperanza de recuperar sus piernas, pero después por la magia en sí. Cuando su padre Eddard Stark es ejecutado, Bran verá la sombra de la muerte descendiendo sobre todos ellos, pero nada de lo que diga detendrá a su hermano Robb de llamar a sus abanderados para rebelarse contra la corona. Todo el norte estará inflamado por la guerra. Robb ganará algunas espléndidas victorias, y mutilará a Joffrey Baratheon en el campo de batalla, pero al final no será capaz de vencer a Jaime y Tyrion Lannister y a sus aliados. Robb Stark morirá en batalla, y Tyrion Lannister asediará y quemará Invernalia.
Jon Nieve, el bastardo, permanecerá en el norte. Se convertirá en explorador de gran audiencia, y finalmente sucederá a su tío como comandante de la Guardia de la Noche. Cuando Invernalia arda, Catelyn Stark se verá forzada a huir al norte con su hijo Bran y su hija Arya. Herida por los caballeros Lannister, buscarán refugio en el Muro, pero los hombres de la Guardia de la Noche abandonan sus familias cuando toman el negro, y Jon y Benjen no podrán ayudar, para angustia de Jon. Esto llevará a un amargo distanciamiento entre Jon y Bran. Arya será más indulgente… hasta que se da cuenta, con terror, que se ha enamorado de Jon, que no solo es su hermanastro, sino también un hombre de la Guardia de la Noche, con juramento de celibato.  Su pasión seguirá atormentando a Jon y a Arya durante la trilogía, hasta que se revele el secreto de la verdadera ascendencia de Jon en el último libro.
Abandonados por la Guardia de la Noche, Catelyn y sus hijos descubrirán que su esperanza reside todavía más al norte, al otro lado del Muro, donde son capturados por Mance Ryder, el Rey Más Allá del Muro, y ven por primera vez a los inhumanos Otros que atacan un campamento salvaje. La magia de Bran; la espada de Arya, Aguja, y la ferocidad de sus lobos huargos les ayudarán a sobrevivir, pero su madre Catelyn morirá a manos de los Otros.
Al otro lado del Mar Angosto, Daenerys Targaryen descubrirá que su nuevo marido, el dothraki Khal Drogo, tiene poco interés en invadir los Siete Reinos, para frustración de su hermano. Cuando Viserys se excede con sus exigencias y va más allá del tacto y de la sabiduría, Khal Drogo se irritará y, fuera de control, lo matará, eliminando al aspirante Targaryen y dejando a Daenerys como última de su linaje. Daenerys esperará el momento oportuno, pero nunca olvidará. Cuando sea el momento correcto, matará a su marido para vengarse de su hermano, y después volará con un amigo de confianza al desierto, más allá de Vaes Dothrak. Allí, perseguida por los Dothraki y temiendo por su vida, tropieza con unos huevos de dragón, de los que nacerá una joven criatura que le dará a Daenerys el poder doblegar a los Dothraki a su voluntad. Es entonces cuando empieza el plan de invadir los Siete Reinos.
Tyrion Lannister continuará viajando, conspirando y jugando el juego de tronos, quitando finalmente a su sobrino Joffrey, debido a la brutalidad del joven rey. Jaime Lannister sucederá a Joffrey en el Trono de Hierro, gracias al sencillo recurso de matar a todos los que están por encima de él en la línea de sucesión y de culpar a su hermano Tyrion de los asesinatos. Exiliado, Tyrion se cambiará de bando, haciendo un frente común con los Stark supervivientes para derribar a su hermano, y enamorándose perdidamente de Arya Stark. Su pasión no es, por desgracia, recíproca, pero no por ello menos intensa, y todo ello llevará a una rivalidad mortal entre Tyrion y Jon Nieve.
Pero eso ya es el segundo libro…
Ojalá encuentres algún editor que esté tan excitado por todo esto como lo estoy yo. No tengas miedo de compartir esta carta con cualquiera que quiera saber por dónde va a ir la historia.
Todo lo mejor,
George R. R. Martin»

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El guion original de «Juego de Tronos»: Un Poniente muy distinto al que conoces