Maduro censura a dos televisiones para acallar la corrupción

Pedro García Otero CARACAS / CORRESPONSAL

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JOSE CARUCI | afp

Corta la emisión por cable de los canales RCN y Caracol TV por transmitir las declaraciones de la fiscal exiliada

25 ago 2017 . Actualizado a las 07:53 h.

Los canales de noticias colombianos RCN y Caracol TV se convirtieron en la quinta y sexta cadenas internacionales en ser silenciadas en la programación de la televisión por cable en Venezuela por Nicolás Maduro.

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) ordenó a las empresas de cable retirar de sus parrillas a RCN y Caracol, con lo que estas se suman al canal argentino TN y al colombiano El Tiempo TV (suspendidos en abril por transmitir manifestaciones en vivo); CNN en Español (censurada en febrero por la transmisión de un programa donde se denunciaba corrupción con pasaportes venezolanos) y a la también colombiana NTN24, que en el 2014 fue castigada por transmitir las protestas contra el mandatario venezolano.

El Colegio Nacional de Periodistas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela deploraron la decisión, calificándola de «propia de las dictaduras», mientras Conatel, que en ocasiones anteriores había justificado sus decisiones mediante la emisión de comunicados, en esta oportunidad simplemente giró la orden a las empresas proveedoras de TV por suscripción. La Asamblea Nacional (Parlamento) de mayoría opositora, condenó el cierre señalando que viola la Constitución venezolana, que garantiza la libre difusión de ideas.

Conatel no soportó que RCN y Caracol transmitieran en vivo las declaraciones de la fiscal general destituida por la Constituyente, Luisa Ortega Díaz, en las que acusaba, desde Brasil, al propio Maduro y a su segundo, Diosdado Cabello, de corrupción.

A Maduro, Ortega lo acusó de ser el dueño de la empresa que importa comida para sectores pobres y la entrega en cajas; a Cabello lo denunció por haber recibido 100 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht a través de una empresa pantalla que manejan dos primos suyos en España, TSE Arietis.

Maduro no ha respondido a las acusaciones, pero Cabello, en tono burlesco y en su programa de televisión, afirmó que «le regalaba» los 100 millones de dólares y señaló que el monto no era creíble por cuanto la corrupción estimada en contratos de Odebrecht en Venezuela asciende a 98 millones de dólares, aunque nuevos cálculos ya sitúan la cifra por encima de los 400 millones.

Ortega acusará a Cabello y a Maduro (y a otros altos funcionarios del chavismo) en España, Estados Unidos, Colombia y Brasil y afirmó que dispone de pruebas de las denuncias que formula.

Nuevas sanciones de EE.UU.

En tanto, y en una reunión con la comunidad venezolana en Miami (Florida), el vicepresidente estadounidense Mike Pence indicó que su Gobierno «ejercerá todo el peso del poder económico y diplomático hasta que la democracia sea restituida en Venezuela» y anunció nuevas sanciones contra funcionarios, entre las que se estudia, indicó, prohibir la compra de bonos soberanos a ciudadanos estadounidenses.

Pence estuvo acompañado del gobernador de Florida, Rick Scott, y del senador republicano Marco Rubio, que calificó a Cabello y al vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, de «narcotraficantes» y agregó que «jamás aceptaremos como legítimo un sistema creado por tiranos, criminales y narcotraficantes en Venezuela», coincidiendo con las declaraciones previas de Ortega (quien, se especula, arribará a Estados Unidos en los próximos días), que señaló que Venezuela es hoy por hoy un Estado que ampara y protege el crimen organizado, en vez de combatirlo.