A un mes de las urnas: «¿Merkel o Merkel?»

Su victoria se da por hecha y el único atractivo es la batalla por el tercer puesto


berlín / corresponsal

Dentro de cuatro semanas, 61,5 millones de alemanes están llamados a las urnas para elegir al que será su próximo jefe de Gobierno. Los líderes de todos los partidos están inmersos en una vorágine de mítines para intentar arañar votos en distintas partes del país. Sin embargo, las elecciones de la primera potencia europea apenas despiertan interés. La victoria de Angela Merkel se da por descontada. Ni entre los ciudadanos, que se han derechizado a raíz de la excelente coyuntura económica y de la crisis migratoria; ni entre los medios, que hasta tienen que esforzarse por dedicar espacio a una campaña que ha sido tachada de «aburrida» y «soporífera». «Merkel o Merkel ¿la única opción para Alemania?», señalaba un conocido programa de debates.

Entre el 45 % y el 76 % de la población cree ya en una victoria de la bancada conservadora, según los últimos sondeos. Lejos queda el famoso «efecto Schulz», que supuso una amenaza para la CDU/CSU de Merkel, cuando el expresidente de la Eurocámara dejó su cargo para acudir al rescate del Partido Socialdemócrata (SPD), que remontó ocho puntos en una semana. No fue más que un lavado de cara temporal. Con un programa carente de mensaje, los socialistas han sufrido tres derrotas en comicios regionales en lo que va de año ante una dama de hierro que les ha robado todos los temas y se ha impuesto como favorita.

Pero la supremacía de los cristianodemócratas y su partido hermano, la Unión Cristianosocial Bávara (CSU), se debe únicamente a la figura de Merkel, que gobierna el país de forma ininterrumpida desde el 2005 y está decidida a lograr un cuarto mandato. El electorado alemán tiene sed de cambio, como demuestra el hecho de que casi la mitad de la población se declare aún indecisa sobre a quién dar su apoyo, a juzgar por la encuesta publicada por el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. No obstante, la canciller representa la estabilidad necesaria para hacer frente a Trump, el brexit y los populismos

Los sondeos sitúan hoy al SPD en torno al 22 %, 16 puntos por detrás de la CDU/CSU, que obtendría el 38 %. «La ganadora parece fija, el perdedor también, y solo la lucha por la tercera posición promete suspense», resume Der Spiegel. El semanario no se equivoca con respecto a una pugna que resulta decisiva para las futuras alianzas de gobierno y que persiste desde hace meses entre cuatro formaciones, que oscilan entre el 8 % y el 10 % de intención de voto: Los Verdes, La Izquierda, el Partido Liberal (FDP) y los ultraderechistas de Alternativa para Alemania (AfD). 

Pese a que tanto la CDU/CSU como el SPD prefieren no reeditar la gran coalición, esta se perfila como la opción más probable y preferida por los alemanes. La fórmula que durante años fue la excepción, dado que solo existió de 1966 a 1969 y de 2005 al 2009, se ha convertido en la regla. Otra alianza con posibilidades es la de los conservadores y el FDP, su socio natural, que ha vuelto con fuerza al tablero político tras quedarse fuera del Parlamento en el 2013 por no llegar al 5 % mínimo.

Con todo, nadie descarta que puedan surgir nuevas e inéditas coaliciones de gobierno a nivel federal, tales como la llamada Jamaica, formada por la CDU, Los Verdes y los liberales, o incluso una de ecologistas y cristianodemócratas. El objetivo es imponerle un cordón sanitario a AfD, que se ha beneficiado de los atentados en Barcelona y escaló esta semana dos puntos, hasta el 10 %.

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