La española de 34 años había desaparecido a principios de julio cuando viajaba en coche junto a su pareja y su hijo pequeño
30 ago 2017 . Actualizado a las 16:20 h.Las autoridades mexicanas han detenido al marido de Pilar Garrido, la mujer española de 34 años que desapareció en extrañas circunstancias a principios de julio en el estado Tamaulipas, en México. Jorge Fernández sería el responsable del asesinato de la mujer, quien murió estrangulada. En una rueda de prensa, el fiscal del norteño estado de Tamaulipas, Irving Barrios, indicó que hay «indicios suficientes» para considerar a Fernández como probable responsable del delito de homicidio y por ello un juez ordenó su detención. Dicha orden fue cumplida este martes, dijo Barrios, quien detalló que Garrido «falleció a consecuencia de asfixia mecánica en su modalidad de estrangulamiento», y «presentaba lesiones tanto en nariz, cráneo y cuello».
Fernández denunció el 3 de julio pasado ante las autoridades que Garrido había sido secuestrada un día antes por dos sujetos armados cuando regresaban en coche con su hijo a Ciudad Victoria, tras disfrutar de unas vacaciones en el balneario de La Pesca. En la investigación se acreditaron los tiempos recorridos por la familia desde su salida de La Pesca hasta que el vehículo llegó a la capital de Tamaulipas, y en este proceso, de acuerdo con el fiscal, se encontraron «diversas contradicciones» en lo declarado por el marido. Estas contradicciones llevaron a las autoridades a «redireccionar la búsqueda», lo que permitió que el 26 de julio fueran hallados restos óseos de Pilar Garrido en un paraje del municipio de Villa de Casas.
Barrios señaló que los restos óseos continúan en la fiscalía, aunque ya se ha notificado a la madre de la víctima que «pueden trasladarlos cuando ellos (la familia) consideren necesario». Aunque los estudios en materia genética forense realizados a la osamenta llevaron a la fiscalía de Tamaulipas a corroborar la identidad de Garrido, la familia pidió que se hiciera una segunda prueba de identificación en España, una vez que los restos fueran repatriados.
Pilar Garrido viajaba en coche junto a su pareja y su hijo cuando, siempre según la versión del ahora arrestado, fue abordada por un grupo de personas que se la llevó. La policía mexicana llegó incluso a difundir un retrato robot de uno de los supuestos secuestradores. Ahora todo apunta a que el marido se habría inventado este asalto para intentar despistar a los investigadores, que enseguida sospecharon de él al detectar varias incongruencias en su versión, como la tardanza en denunciar la desaparición de su mujer o que habría lavado su coche poco después.