Juchitán, destruida tras el terremoto: «Estamos en la calle»

Azucena Alfonsín
Azucena Alfonsín VILLAHERMOSA / LA VOZ

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El pánico y el desabastecimiento se interponen en el intento de recuperar la normalidad tras el seísmo en México

10 sep 2017 . Actualizado a las 14:13 h.

Dos días después del seísmo que estremeció las entrañas de México y en el que fallecieron al menos 90 personas, las principales ciudades afectadas intentan recuperar la normalidad mientras los equipos de rescate siguen removiendo escombros en busca de personas sepultadas.

El viernes se suspendieron las clases con la finalidad de valorar el estado de los edificios y para evitar que la gente saliera de sus casas ante la amenaza de nuevas réplicas que afectaron a ciudades como Villahermosa. En Tabasco obligaron a desalojar en repetidas ocasiones edificios como la Torre Empresarial y la pirámide de Pemex, centro neurálgico de la petrolera en el sureste de México.

De todas las ciudades afectadas, Juchitán de Zaragoza se llevó la peor parte. Un silencio espeso, como una mezcla de duelo, trauma e incertidumbre se ha apoderado del municipio mexicano. «La ciudad está destruida y por donde caminas encuentras un amigo o vecino que perdió su hogar. Es muy triste saber que a donde uno va, Juchitán está en ruinas», explicó a EFE Edgar Mario.