Los huracanes que golpearon Florida y Texas causan 290.000 millones en daños

El gran problema ahora es la falta de electricidad, con casi 9 millones de personas que siguen sin luz en todo el estado


nueva york / corresponsal

Después de causar una histórica devastación en los Cayos y en Naples, en la costa oeste de Florida, Irma se degradó este lunes a tormenta tropical con vientos de 70 kilómetros por hora. El estado del sol tuvo que esperar al amanecer para darse cuenta de la magnitud del desastre y, en este sentido, los islotes de los Cayos se convirtieron en el epicentro de la devastación. Yates volcados, casas arrasadas y al menos tres personas muertas forman parte de un primer balance que se espera, sea mucho peor.

Una misión militar de socorro se ha trasladado a la zona ante los temores de una crisis humanitaria. La fuerza naval de Estados Unidos ha enviado al portaviones Lincoln, además de los tres buques de apoyo que ya están de camino, para intentar socorrer a las víctimas.

La furia del monstruoso huracán convirtió en ríos las calles de Brickell, en el downtown de Miami, que este lunes sin embargo fueron cediendo y permitiendo a las autoridades ser más conscientes de unos destrozos que llevará días calcular. «Hemos evitado una situación como la de Houston», dijo con cierto alivio el comisionado de la ciudad, Ken Russel, en referencia al impacto del ciclón Harvey en Texas.

Algunos estudios, sin embargo, ya cifran el daño de ambos ciclones en los 290.000 millones de dólares. Este lunes trascendió un informe que aseguraba que los seguros tendrán que pagar entre 20.000 y 50.000 millones de dólares (16.725 y 41.813 millones de euros) tras la catástrofe.

Además de los múltiples destrozos, el gran problema ahora es la falta de electricidad con casi 9 millones de personas sin luz en todo el estado. «En algunos puntos tardaremos semanas en restablecer el suministro», anunció Eric Silagy, presidente de la compañía eléctrica FPL, tras confirmar que cerca de un 60 % de sus clientes se han visto afectados. Con cerca de la mitad de la población de Florida sin servicio eléctrico, poder devolver la electricidad a los hogares se ha convertido en una prioridad para el gobernador, Rick Scott que ha desplegado un ejército de 30.000 trabajadores en activo. «Necesitaremos tiempo hasta que los afectados puedan volver a sus casas», reconoció.

La falta de electricidad ha provocado por ejemplo que en el condado de Miami-Dade, al este de Florida, tan solo estén en funcionamiento 700 de los 3.000 semáforos que están repartidos por todo el condado. Hay además muchos cables del tendido eléctrico destrozados en medio de carreteras inundadas, lo que eleva considerablemente las posibilidades del número de personas en peligro a electrocutarse.

Toque de queda contra el pillaje

Miami-Dade es uno de los lugares más afectados por el huracán y es por ello que las autoridades han extendido el toque de queda. El gobierno municipal ya ha advertido a los residentes que la policía arrestará a cualquier persona que encuentre por las calles entre las 7 de la tarde y 7 de la mañana (hora local). La medida pretende evitar potenciales saqueos.

Los aeropuertos más importantes de Florida permanecen cerrados y las cancelaciones de vuelos se han extendido hacia el norte del estado tras el paso de una tormenta que continuará avanzando por Georgia, Alabama, Misisipi y Tennessee. En estos cuatro territorios, los colegios y los negocios han sido cerrados para desesperación de más de 250.000 residentes de Florida, que se desplazaron a estos puntos huyendo del huracán. Fue entonces cuando todos ellos protagonizaron una histórica evacuación que superó los 6 millones de habitantes.

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