Otro pleno bronco en el Congreso: Entre el «Viva Galiza Ceive» de Rufián y el «Viva la Guardia Civil» de Podemos

El Congreso de los diputados volvió a registrar otra sesión monopolizada por el desafío secesionista de Cataluña

Otro pleno bronco en el Congreso: Entre el «Viva Galiza Ceive» de Rufián y el «Viva la Guardia Civil El Congreso de los diputados volvió a registrar otra sesión monopolizada por el desafío secesionista de Cataluña

Madrid / La Voz

El Congreso de los diputados volvió a acoger este miércoles un pleno bronco, en el que de nuevo, como viene siendo la tónica a lo largo de las últimas semanas, el desafío secesionista en Cataluña volvió a monopolizar las intervenciones de los diputados.

Joan Tardá y Gabriel Rufián abandonaron con prisas y cara de muy pocos amigos el Hemiciclo a los cinco minutos del inicio del pleno. El primero, portavoz de la formación independentista en el Congreso, a las preguntas de los periodistas que se agolpaban en los pasillos masculló: «Mordor, Mordor», el nombre de uno de los escenarios creado por J. R. Tolkien para sus aventuras de El señor de los anillos. Por su parte, Rufián, portavoz adjunto, que, continuando con la temática aventurera y en consonancia con su compañero, este miércoles acudió con una camiseta de Harry Potter, tuvo tiempo de disfrutar de una intervención en el pleno, que destinó al ministro de Justicia, Rafael Catalá. «¿Tiene el Gobierno previsto hacer algo para evitar más detenciones de los políticos catalanes?», denunció. El titular de Justicia respondió que las detenciones habían sido decretadas por los jueces, y que desde el Ejecutivo solo garantizaban el cumplimiento de la ley. La explicación no convenció a Rufián, que en su réplica ironizó sobre la posibilidad de que se destinara alguno de los ferris atracados en Barcelona, en los que se alojan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a labores humanitarias en el Mediterráneo, y defendió que la postura de ERC en el referendo no solo beneficiaría a Cataluña, sino también al resto de España, «país de países», y gritó desde su escaño: «Viva Galiza Ceive».

El independentista también pidió la libertad para «Euskal Herria» y soltó un «Viva Castilla libre», entre las risas de algunos diputados. «Acudir a votar el 1-O no te hace independendista, te hace demócrata, valiente y antifascista», concluyó Rufián. Catalá mostró su total desacuerdo, recordando que en la mayoría de los regímenes fascistas se organizaban votaciones, y que lo único que garantizaba estar dentro de un marco democrático era el cumplimiento de la ley.

Tras la breve intervención de Gabriel Rufián y su posterior abandono del hemiciclo algunos diputados han pedido al portavoz adjunto de ERC en el Congreso que renuncie también a su nómina.

Entre otros han publicado comentarios en Twitter los diputados del PP Eloy Suárez Lamata o Ana Vázquez Blanco.

Para saber más

Otro de los momentos de tensión se registró durante el turno de Podemos. Juan Antonio Delgado, diputado de la formación morada y agente en excedencia de la Guardia Civil, reprochó al titular de Interior, Juan Ignacio Zoido, que los miembros de la institución armada cobrasen 700 euros menos que los Mossos. Concluyó su intervención con un: «Viva la Guardia Civil». El ministro del Interior respondió mostrando su perplejidad, acusando a Podemos de tener una doble moral, y una falta de coherencia entre su discurso y sus acciones, entre lo que dicen y lo que hacen, por llamar «víctimas a los agresores de Alsasua y recibiendo a sus familiares», criticó, en relación a este episodio registrado en la localidad navarra en la que un par de agentes y sus parejas fueron agredidos en un bar a manos de independentistas vascos, «o llamando a Otegi hombre de paz», continuó, algo que enfadó mucho a la bancada de Podemos y sus confluencias, especialmente a Irene Montero, que se revolvió en su escaño extendiendo los brazos exigiendo calma, y concluyó Zoido criticando que la formación morada se negara a «poner una calle en Madrid a guardias civiles.

Los secesionistas se enfrentan entre sí por la declaración de independencia

Gonzalo Bareño

El PDeCAT la descarta, pero la CUP y ERC recuerdan que está prevista en sus leyes

La evidencia de que las medidas policiales, jurídicas y políticas tomadas por el Gobierno impedirán que el 1 de octubre pueda celebrarse un referendo con visos de validez en Cataluña ha abierto grietas en las filas independentistas. Todos los partidos, grupos y asociaciones partidarios de la secesión están de acuerdo en que el 1 de octubre tienen que intentar celebrar la consulta pese a todas las dificultades, pero no ocurre lo mismo con la estrategia a seguir a partir del día siguiente. El PDeCAT, partido del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, empieza a rebajar el tono de su desafío, descartando una declaración unilateral de independencia, mientras en el otro extremo la CUP redobla la presión alentando a la desobediencia y la ruptura inmediata con España.

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