La portavoz de la CUP reprocha a Puigdemont haber suspendido «la voluntad de dos millones» de catalanes
10 oct 2017 . Actualizado a las 21:39 h.La diputada de la CUP en el Parlament Anna Gabriel ha advertido este martes al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, de que no piensa renunciar a la república catalana, y le ha reprochado su discurso: «No podemos suspender la voluntad de dos millones» de catalanes que votaron 'sí' el 1-O.
En el pleno del Parlament, ha explicado que su preveía otro tipo intervención, en que iban a participar los 10 diputados, que en 10 idiomas iban a decir al mundo que el Parlament había proclamado la independencia de Cataluña, pero que la han cambiado después de que Puigdemont haya dicho que asume que Cataluña debe ser Estado pero que plantea suspenderlo unas semanas para dialogar.
«Ni nosotros ni mucha gente vamos a renunciar. No hay derrota que valga. Estamos dispuestos a defender la república catalana. En el nombre de las personas que llevan un nuevo mundo en el corazón, seguiremos luchando por la república», ha sentenciado Gabriel, cuyo grupo ha llegado tarde al pleno tras una reunión de última hora con Puigdemont y JxSí.
Considera que no se pueden suspender los efectos de la independencia, y menos en virtud de una negociación y una mediación con el Gobierno central: «¿Negociación con quién? ¿Con el Estado que sigue persiguiéndonos y amenazándonos, que despliega sin vergüenza cuerpos policiales y militares, y que azuza a la ultraderecha y nos niega derechos?».
Gabriel ha argumentado que la proclamación de la república catalana sería además una «herramienta de negociación» para conseguir un diálogo de igual a igual con el Estado, pero advierte de que solo se puede dialogar con un interlocutor que reconoce derechos, incluido el de autodeterminación.
Fría reacción a las palabras de Puigdemont
Las palabras de Anna Gabriel han estado precedidas de claras muestras de desaprobación desde el entorno de la formación nada más concluir Puigdemont su discurso. Los diputados de la CUP en el Parlament no han aplaudido ni se han levantado cuando el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha terminado su discurso en el pleno de la Cámara.
Al finalizar la comparecencia de Puigdemont todos los miembros del grupo cupaire se han quedado sentados en sus escaños. En cambio, los de JxSí se han levantado y han ovacionado en bloque a Puigdemont.
«Hemos venido a proclamar la República»
Poco después, la formación antisistema ha publicado también un escueto mensaje en Twitter: «Nosotros, como la gente, hoy hemos venido a proclamar la República».
Los diputados de esta formación en el Parlamento catalán mostraron de este modo su decepción tras las palabras de Puigdemont, que ha afirmado que asume el mandato de convertir Cataluña en un Estado independiente pero ha pedido al Parlament que suspenda unas semanas los efectos de la declaración de independencia para abrir un diálogo.
La misma sensación contagió a simpatizantes de la independencia que seguían el pleno desde el exterior del Parlament y que han ido abandonando la concentración tras la intervención del president.
Arran acusa a Puigdemont de «traición inadmisible»
Por su parte, la organización juvenil de izquierda radical Arran, vinculada a la CUP, ha acusado al presidente catalán, Carles Puigdemont, de incurrir en una «traición inadmisible» por suspender los efectos de la declaración de independencia para buscar un diálogo.
«Estamos asistiendo a una traición inadmisible. Hoy @KRLS (Carles Puigdemont) frena el mandato popular claro y rotundo del referéndum», ha escrito Arran en su cuenta de Twitter tras la intervención de Puigdemont en el Parlament.
También se han referido a la reacción que las palabras de Puigdemont provocaron en la calle entre partidarios de la independencia. «En el Paseo de Sant Joan se respira rabia e indignación. ¿Millones de personas heridas para esto? No tenéis vergüenza Junts pel Sí», indica otro comentario en el perfil de Twitter de Arran.
Finalmente, esta misma organización juvenil invita a que «ahora más que nunca hace falta que continuemos organizados para exigir la aplicación inmediata de la independencia. ¡Que la prudencia no nos haga traidores!».
Poco antes, Arran había afirmado que «ha quedado demostrado que no hay espacio para el diálogo» y que «la declaración de independencia se ha de ejecutar ahora mismo».