La Guardia Civil entra en una comisaría de Lérida de los Mossos

Efe

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Guardias civiles en un centro de votación el 1-O
Guardias civiles en un centro de votación el 1-O Robin Townsend

Reclaman el volcado de los teléfonos de dos mandos y la copia de las comunicaciones por radio

19 oct 2017 . Actualizado a las 12:44 h.

Agentes de la Guardia Civil han entrado en la comisaría regional de los Mossos d'Esquadra de Ponent, en Lleida, para reclamar el volcado de los teléfonos de dos mandos de la policía autonómica y de un tercer agente que participó en la coordinación del dispositivo del referéndum del 1 de octubre, han informado a Europa Press fuentes jurídicas.

El requerimiento incluye también copia de las comunicaciones de radio que se dieron desde esta comisaría durante el 1-O, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSCJ) ordenara que se impidiera la votación en un referéndum que había suspendido el Tribunal Constitucional.

La comitiva está encabeza por un letrado de la Administración de Justicia, cumpliendo con la orden de acceder a las grabaciones de la centralita de comunicaciones de la policía catalana. Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en un comunicado, los agentes lo han hecho por mandato del Juzgado de Instrucción 4 de Lleida. En concreto, requieren las grabaciones de los Mossos durante el operativo del 1-O, de unas horas antes y de unas horas después del referéndum. Además, los agentes de la Guardia Civil también han reclamado a los mossos de esta comisaría diferente documentación.

También agentes también de la Guardia Civil detuvieron a un joven de 22 años acusado de propinar una patada en la cabeza a un agente del instituto armado para tratar de evitar que arrestaran a un amigo suyo durante el dispositivo policial desplegado el 1-O en Sant Esteve de Sesrovires (Barcelona) para impedir el referéndum.

Según han informado fuentes de la investigación, el joven fue detenido ayer por la tarde tras personarse en la comandancia de la Guardia Civil en Sant Andreu de la Barca (Barcelona), a instancias del instituto armado, y quedó en libertad a la espera de que le cite el juez, acusado de los delitos de atentado a la autoridad, resistencia, desobediencia y amenazas.

Tras ser arrestado, el joven lamentó ante los agentes que su detención le iba a perjudicar en su intención de opositar para una plaza en los Mossos d'Esquadra, han precisado fuentes cercanas al caso.

Según ha informado hoy la Guardia Civil en un comunicado, el joven, que pudo ser identificado días después de la agresión tras numerosas gestiones, propinó una patada en la cabeza a un agente cuando efectivos del grupo de reserva y seguridad número 2 de Sevilla del instituto armado, desplazados a Cataluña por el 1-O, procedían a detener a un amigo suyo que acababa de dar también una patada a otro agente que había caído al suelo.

A primera hora de la mañana, el alcalde de Dosrius (Maresme), Marc Bosch, ha sido citado a declarar este jueves en el cuartel de la Guardia Civil de Sant Andreu de la Barca por un posible delito de «desobediencia y resistencia grave», según informa El Periódico