El BBVA rebaja la previsión de crecimiento de España al 3,1% por la crisis de Cataluña

La entidad estima que, de prolongarse la incertidumbre hasta finales de diciembre, el PIB del 2018 podría ser entre un 0,2% y un 1,1% inferior respecto a un escenario sin tensiones

Rafael Doménech (derecha), responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research; Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research; y Miguel Cardoso, economista jefe de España y Portugal
Rafael Doménech (derecha), responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research; Jorge Sicilia, economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research; y Miguel Cardoso, economista jefe de España y Portugal

Madrid

BBVA Research ha rebajado dos décimas su previsión de crecimiento de la economía española para el 2017, hasta el 3,1%, y en tres décimas la del 2018, hasta el 2,5%, por el impacto de la incertidumbre derivada de la crisis política en Cataluña, al tiempo que estima que en el bienio 2017-2018 se creen alrededor de 950.000 puestos de trabajo.

Así figura en el informe Situación España del servicio de estudios de la entidad, presentado este lunes por el economista jefe del Grupo BBVA y director de BBVA Research, Jorge Sicilia, y el economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech.

Doménech ha explicado que los motivos de la revisión a la baja se deben al menor crecimiento registrado en el segundo trimestre (+0,9%) y el tercer trimestre (+0,8%) y al impacto de la incertidumbre derivada de la crisis política en Cataluña.

En particular, de prolongarse la incertidumbre observada en octubre hasta finales de diciembre, el PIB de 2018 podría ser entre un 0,2% y un 1,1% inferior respecto a un escenario sin tensiones, si bien BBVA Research cree que el escenario más probable sea de un impacto «limitado», de forma que el crecimiento del PIB se sitúe en el 2,5% en promedio en 2018.

En este sentido, Doménech ha destacado que se observan datos que apuntan a «cierta aceleración» de la actividad económica en septiembre, a pesar de que algunos elementos de la economía han perdido fuerza «temporalmente», como las exportaciones de bienes, y de «señales» de moderación en el consumo, frente a la inversión residencial que «ha sorprendido al alza».

Así, BBVA Research prevé que el crecimiento del PIB en España encadene tres años consecutivos por encima del 3%, de 2015 a 2017, y que la recuperación continúe en 2018, aunque a un menor ritmo y en un entorno donde la incertidumbre ha aumentado como consecuencia de la crisis política en Cataluña.

Esta revisión a la baja se suma a la del Gobierno, que elevó en una décima su previsión de crecimiento para este año, hasta el 3,1%, pero la rebajó en tres décimas, del 2,6% al 2,3%, para 2018 por la crisis en Cataluña y la falta de Presupuestos.

El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, ya avanzó la semana pasada que el PIB español crecerá el año que viene «por debajo del 2,5%» si continúa la incertidumbre en Cataluña, mientras que este año la economía avanzará un 3%.

Por su parte, el Banco de España calcula que la tensión por el proceso soberanista podría restar entre un 0,3 y 2,5 puntos porcentuales al crecimiento de la economía española entre finales de este año y 2019.

Por su parte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estima que la crisis institucional en Cataluña restará un 0,4% en el crecimiento del PIB de España en 2018 en un escenario central, y hasta un 1,2% en un escenario de riesgos a la baja si se agudiza y prolonga la crisis institucional.

Además, estima que Cataluña podría no crecer e incumplir el déficit en 2018, ya que la crisis política le rebajará entre el 0,7% y el 2,7% de su PIB.

El octubre negro de la economía catalana

J. M. Camarero/ L. Palacios

El «procés» ha hecho huir a empresas, ha detraído el consumo, ha paralizado la creación de empleo y amenaza el crecimiento de una comunidad que pasa de locomotora a furgón de cola

La movilización ciudadana y las innumerables citas en la Generalitat y el Parlamento de Cataluña han dado paso al temor, a la tensión y a una desconfianza que han paralizado en buena medida la economía de una de las comunidades más pujantes de España, y que representa una quinta parte del PIB nacional. Las primeras señales de alerta llegaron con la salidas de empresas, a las que se han unido la paralización de decisiones de consumo, inversión y empleo, extendidas a todos y cada uno de los sectores que sustentaban la recuperación de ese territorio. Octubre ha pasado a representar el período más inestable para una economía que hasta el verano tiraba del resto de España. Estas han sido las primeras consecuencias económicas del proceso independentista.

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