El atacante, que actuó solo y podría haberse suicidado, tenía antecedentes por malos tratos y estaba «furioso» con su suegra
06 nov 2017 . Actualizado a las 22:55 h.La Policía descartó este lunes que la matanza perpetrada este domingo por Devin Patrick Kelley, que mató a 26 personas en una iglesia baptista de Sutherland Springs (Texas), se debiera a motivos raciales, religiosos o terroristas y atribuyó la acción del tirador a causas personales. «No contemplamos que la acción de ayer se deba a motivos raciales o religiosos; sí podemos decirles que había una serie de problemas domésticos en su familia», afirmó el portavoz del departamento de Seguridad Pública del estado, Freeman Martin, durante una rueda de prensa celebrada en la localidad donde tuvieron lugar los hechos.
Martin confirmó que la madrastra de Kelley era feligresa de la Primera Iglesia Baptista, congregación contra la que el sospechoso habría proferido una serie de amenazas por motivos que el funcionario dijo no poder detallar aún.
Las autoridades también confirmaron que todo apunta a que Kelley acabó suicidándose y añadieron que diez personas, de la veintena de heridos del tiroteo, siguen en estado grave o muy crítico. Los otros diez o se encuentran estables o ya han recibido el alta. Respecto a las víctimas mortales, explicó Martin, la muerte de una de esas personas se produjo en el hospital, dos murieron fuera de la iglesia y 23 dentro del templo, donde asistían a la misa del domingo.
El atacante estaba «furioso» son su suegra
El agresor de Texas estaba furioso con su suegra, dijo Freeman Martin del Ministerio texano de Seguridad Pública en una conferencia de prensa. El agresor le enviaba mensajes de texto con amenazas y era asidua a la iglesia en la que el hombre perpetró la masacre en el pasado, pero el domingo no estaba allí. Según los investigadores, la víctima de menor edad tenía 18 meses. Entre los muertos hay varios niños, dijo Martin. La víctima de más edad tenía 77.
Una portavoz de la Fuerza Aérea de Estados Unidos dijo a la televisión estadounidense que un tribunal militar condenó en el 2012 al hombre por agredir a su esposa y al hijo de ambos. Dos años después fue expulsado de la Fuerza Aérea. Según la NBC, el tío de Kelley dijo: «Nunca pensé que Devin fuese capaz de hacer algo así (...) Mi familia sufrirá por su acto cobarde (...) Lo siento mucho por las víctimas de Texas». Según explicaron los investigadores en la conferencia de prensa, el joven llamó a su padre mientras huía. Sandy Ward tenía a cuatro de sus nietos y a su nuera en la iglesia, según relató al canal MSNBC. Su nieta de siete años murió y la más pequeña, de cinco, se encuentra en el hospital. «Me siento vacía, todo mi cuerpo está vacío», dijo.
Trump descarta que el tiroteo no está relacionada con la tenencia de armas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que el tiroteo registrado este domingo en una iglesia de Texas no se debe a las leyes del país sobre tenencia y uso de armas, sino a los «problemas mentales» del autor, al que ha definido como «un individuo muy trastornado». «La salud mental es el problema aquí», ha contestado, interrogado acerca del control sobre las armas de fuego en Estados Unidos, durante la rueda de prensa que ha ofrecido junto al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, en el marco de su visita a Tokio. «Es un problema de salud mental al mayor nivel» porque, «de acuerdo con las primeras investigaciones, era un individuo muy trastornado», ha explicado. «Ha sido un incidente muy, muy triste, pero así es como yo lo veo», ha recalcado, según informa CNN.
Trump ya se había pronunciado horas antes en un comunicado en el que ha expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas y enviado un mensaje de unidad al pueblo estadounidense. «A través de las lágrimas y la tristeza, permanecemos fuertes», ha aseverado.
La Policía descartó que la matanza se debiera a motivos raciales, religiosos o terroristas y atribuyó la acción del tirador a causas personales. «No contemplamos que la acción de ayer se deba a motivos raciales o religiosos; sí podemos decirles que había una serie de problemas domésticos en su familia», afirmó la Policía en una rueda de prensa. Las autoridades también confirmaron que todo apunta a que Kelley acabó suicidándose y añadieron que diez personas, de la veintena de heridos del tiroteo, siguen en estado crítico.
El tiroteo
El domingo por la tarde, un hombre armado identificado como Davin P. Kelley, de 26 años, irrumpió en la Primera Iglesia Baptista de Sutherland Springs, en Texas, y abrió fuego de forma indiscriminada matando a 26 personas. Uno de los fieles logró disparar al atacante cuando intentaba abandonar el templo religioso. Entonces, el autor tiró su arma y salió corriendo hasta llegar a su vehículo para emprender la huida.Kelley ha sido hallado muerto dentro de su vehículo, con el que se estrelló poco después de salir de la iglesia. Por el momento se desconoce si fue tiroteado o si se suicidó.
La portavoz de las Fuerzas Aéreas Ann Stefanek ha contado que Kelley fue miembro de un equipo logístico en la base aérea de Holloman, en Nuevo México. En el 2012, fue condenado a un año de cárcel por un tribunal militar por agredir a su esposa y su hijo, tras lo cual fue degradado.