Julie Fernández: «Bélgica hizo el ridículo al no condenar el referendo ilegal»
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La diputada belga socialista, que se enfrentó al primer ministro, ve normal que se sancione a los independentistas
11 nov 2017 . Actualizado a las 10:04 h.Sus apellidos la delatan. Julie Fernández Fernández es hija de exiliados españoles del franquismo. Tiene raíces asturianas, pero habla con acento belga. Nació en Lieja hace 45 años y lleva 17 en la vida política activa. Esta semana, la socialista arremetió en el Parlamento federal contra el Gobierno belga por importar la crisis catalana a Bélgica. También puso contra las cuerdas al primer ministro, Charles Michel, del que dice «es un prisionero» de los independentistas flamencos.
-Como hija de exiliados españoles, ¿cómo le han sentado las comparaciones que la N-VA o el líder de su partido hicieron entre la democracia española y el franquismo?
-Mis padres lo vivieron y lo sufrieron, me explicaron lo que es ser refugiado y lo que es el exilio, lo que era una España no democrática. Por esos motivos, yo no quiero banalizar y llamar a alguien franquista.
-Todos los partidos en Bélgica insisten en el diálogo. ¿Negociarían ustedes con los separatistas flamencos si declaran la independencia de forma unilateral?
-Ya lo hacemos continuamente. Bélgica es un país de diálogo, siempre superamos las crisis políticas largas así. Pasamos 500 días sin Gobierno, pero la fuerza de Bélgica está en su capacidad de diálogo y democracia. Lo que es posible en Bélgica debe ser posible en España.
-Hablando de crisis... Auguró ante el Parlamento que Bélgica está inmersa en una al desmarcarse de sus socios europeos en la crisis catalana. También habló de «ridículo», ¿por qué?
-Cuando el primer ministro, Charles Michel, se negó a condenar el referendo ilegal hizo el ridículo y ridiculizó al país. Es prisionero de los separatista flamencos, que están utilizando el tema catalán para desahogar sus ambiciones separatistas.
-Ha tenido muchos roces con el Secretario de Asilo también por invitar a Puigdemont. ¿Exigen su dimisión?
-Su postura ha comprometido a todo el Ejecutivo. Bélgica es prisionera de sus declaraciones. No puede ser que en la capital de Europa la voz la lleven los separatistas. La dimisión la hemos pedido en más ocasiones. Hablamos de alguien que al día siguiente de asumir el cargo se fue a rendir homenaje a un antiguo colaborador nazi belga. El martes me explicaba por qué los sudaneses no tienen derecho a quedarse en el país y luego lo veo explicando a Puigdemont cómo pedir asilo. ¡Qué indecencia!
-¿Por qué la opinión pública en Bélgica guarda simpatías por los independentistas catalanes?
-Las imágenes de violencia del 1-0 falsearon la visión que la gente tiene del problema. Tuve que explicar a mis colegas que Puigdemont no es un preso político y que esto no es una historia de buenos y malos sino de malos y malos porque ninguno ha querido dialogar.
-Los socialistas españoles apoyan a Rajoy en la aplicación del 155. ¿Le parece acertado?
-Puigdemont era presidente de una región que no convocó en más de un mes a su asamblea, ese es el primer acto antidemocrático y si no convocas a tu parlamento para poder organizar un referendo anticonstitucional, claro que en un momento tiene que haber sanciones. Estás dando un minigolpe de Estado interno.