Una iniciativa de autoempleo propone ofrecer servicios de proximidad a mayores y familias con hijos para cubrir los pequeños imprevistos del día a día
14 nov 2017 . Actualizado a las 14:41 h.«La idea que estudiamos es poder ofrecer en el barrio más cercano servicios de proximidad, cuestiones diarias y cotidianas que o bien las personas no pueden realizar por desenvolverse con cierta dificultad o bien por una convalecencia puntual o por cualquier otro imprevisto», explica Marta García, de la asociación El Telar.
García acompaña, asesorando y formando, a las cuatro mujeres que formarían parte de esta iniciativa coleciva de autoempleo que también están realizando el curso de economía social y emprendizaje solidario que se desarrolla hasta finales de mes en El Telar. «Ahora estamos haciendo el estudio de viabilidad para ver si lo ponemos en marcha como forma de autoempleo», explica García, que indica que, como parte de esa fase de estudio, se está diseñando una encuesta para definir el perfil de los potenciales usuarios y lo que estarían dispuestos a pagar por un servicio de estas características.
Una necesidad real
«Sabemos que la necesidad es real, vimos que se podía completar ese hueco, que no es una situación de dependencia y no tiene nada que ver con la ayuda a domicilio, y ahora tenemos que preguntarle a la población si estaría dispuesta a utilizar este servicio», indica García, que explica que esta iniciativa se enmarca dentro de la economía solidaria porque, de mano, también se engloba dentro de las relaciones de vecindad. La ayuda llega de vecín a vecín.
«En los barrios hay una población de toda la vida, con gente mayor cuyos hijos, si los tienen, no viven en el barrio ni tampoco cerca de ellos. El objetivo de este servicio sería mantener en lo posible a esas personas en su entorno a través de esa ayuda en las pequeñas cosas del día a día. Muchas veces no pueden hacer ciertas cosas y las dejan de hacer. En otras ocasiones asumen riesgos que se pueden evitar… Por ello, pensamos que este apoyo es importante para que esas situaciones no desemboquen en que tengan que dejar su casa o su barrio antes de tiempo y puedan seguir manteniendo las relaciones de siempre. Son apoyos, además, que harían conocidos o familiares», indica García, que pone más ejemplos.
Desde la confianza
Pasar un momento por las mañanas a ver qué tal está la persona, «con la tranquilidad que supone para los hijos que alguien esté pendiente y que pase a echarles una mano en lo que necesiten»; tener la custodia de las llaves «para garantizar que si se las dejan dentro de casa alguien esté disponible en cualquier momento» o cualquier otro imprevisto. «Son pequeñas cosas», insiste García, «con las que tienes la tranquilidad de que alguien va a estar cerca y que, surja lo que surja, va a poder ser atendido porque el servicio se ofrecería en el mismo barrio».
Además, «desde la confianza» puesto que, al ser un servicio de proximidad, sería realizado por vecinos y vecinas del mismo barrio. «Muchos nos conocemos de vernos en la tienda, en la calle, y te da tranquilidad que quien va a hacerte este servicio sea la persona que ya conoces del barrio», considera García, que explica que también se llevó a cabo un estudio para analizar el contexto de los barrios y la respuesta a las necesidades cotidianas que reveló que también existe un importante sector de población formado por familias jóvenes con hijos.
Por ello, también se plantean abrir este servicio de proximidad a este sector para echarles una mano ante imprevistos como, por ejemplo, que sus hijos se pongan malos y haya que ir a recogerlos a la escuela de inmediato. «Podemos resolver ese imprevisto previa gestión recogiéndoles en el momento hasta que puedan llegar tranquilamente a casa».
O simplemente pasando a regar las plantas cuando se van de vacaciones. «Son cosas muy pequeñas a las que es fácil hacer frente si cuentas con alguien que está 24 horas disponible para lo que necesites», indica García, que dice que, en principio, se baraja la posibilidad de ofrecer paquetes de servicios con un mínimo a contratar en Nuevo Gijón y otros barrios de la zona sur de Gijón como Perchera, La Braña, Santa Bárbara o el área de la avenida de la Constitución.