La ministra de Justicia lusa asegura que el caso no ha generado alarma social. La familia de la víctima pedirá una indemnización al Gobierno y exigirá un castigo para los agentes culpables
17 nov 2017 . Actualizado a las 17:05 h.La Fiscalía portuguesa está investigando la muerte de una ciudadana brasileña, que fue alcanzada por los disparos de la Policía lusa durante una persecución en Lisboa cuando viajaba en un coche que se saltó un control policial. El suceso se produjo la madrugada del miércoles, después de que un grupo armado asaltase un cajero en la localidad de Almada, en la orilla sur del río Tajo, y huyese a bordo de un vehículo en dirección a Lisboa.
La Policía de Seguridad Pública (PSP) de Lisboa estableció un control para interceptarles y, al ver aproximarse un coche que respondía a las características del vehículo sospechoso, le ordenó parar. El coche ignoró la orden de los agentes y se saltó el control, a lo que los policías respondieron a tiros, que alcanzaron mortalmente a la ciudadana brasileña, que viajaba como pasajera en el vehículo.
El ministro de Administración Interna (equivalente a Interior) luso, Eduardo Cabrita, aseguró que se trató de una «circunstancia infeliz» y que «todo será esclarecido». La ministra de Justicia, Francisca van Dunem, consideró por su parte que el Gobierno hizo lo que tenía que hacer en este caso, abrir una investigación «para esclarecer las condiciones exactas» en las que se produjo el suceso. «No diría que genere alarma social, obviamente fue un caso que el Gobierno ya lamentó y que no debe ocurrir», señaló en declaraciones a periodistas tras un acto en Tavira, en el Algarve.
En el marco de la investigación, han sido constituidos como «sospechosos oficiales» seis agentes de la PSP. La familia de la fallecida ya ha anunciado que acudirá a la Justicia para pedir una indemnización al Gobierno portugués y exigir un castigo para los agentes culpables.