Black Friday, o cómo no volverse loco con tantas ofertas

La Voz

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El viernes negro ha pasado de concentrarse en un día a copar toda la semana con ofertas de todo tipo. Te damos las claves para no colapsar con tanta saturación y no gastar más de lo necesario

23 nov 2017 . Actualizado a las 11:52 h.

Si nos remontamos cinco o seis años atrás a nadie le sonaría el término “Black Friday” que tan integrado está ahora mismo en la sociedad española, como en su día irrumpió con fuerza el americano Halloween o el chino Singles Day. Esta iniciativa de animar a comprar el día posterior a Acción de Gracias en Estados Unidos, gracias a los jugosos descuentos propuestos por las marcas, empezó a asentarse en España en 2012. A partir de ahí ha crecido exponencialmente hasta copar toda la semana en la que se celebra el Viernes Negro, incluso a mantenerse activas las ofertas hasta el lunes, conocido como Ciber Monday.

Muchos apuntan a que el término Black Friday surgió a partir de mediados de los años 60 en Philadelphia, debido al denso tráfico que se vivía tras el día de Acción de Gracias. Más adelante se dio una explicación alternativa, la de que los comercios estadounidenses ingresaban tanto dinero en ese día que sus cuentas pasaban del rojo al negro.

Sea como fuere, el Black Friday empieza a sonar ya con fuerza desde principios de noviembre para llenarnos la cabeza de descuentos, ofertas, promociones y precios exclusivos. Lo que pocos hacen es advertir de los riesgos del consumismo excesivo y de caer en gastos innecesarios solo por la sensación de “¿y si pierdo la oportunidad y no lo vuelvo a ver tan barato?”.

Esta semana además, tu bandeja de correo electrónico y los banners que encuentres en las webs por las que navegues te recordarán todas las ofertas que tienes a tu alcance. Esto ocurre gracias al conocido como retargeting que explican aquí; la publicidad que hace seguimiento de tu comportamiento y que sabe qué recomendarte. Sé paciente, no te precipites y analiza, sin descartar, todos los detalles antes de darle al botón de “Finalizar compra”.

Lo más importante a tener en cuenta es hacer una lista. Sí, como cuando vas al supermercado y por no comprar de más llevas anotado lo que realmente necesitas. Lo mismo ocurre en el Black Friday; es conveniente decidir previamente qué necesitamos de verdad y qué precio estamos dispuestos a pagar por ello. ¿Se te ha estropeado la televisión y necesitas otra? ¿Puede esperar ese móvil de 800€? ¿Es momento de comprar un nuevo y buen abrigo ahora que realmente llega el frío? Valora cada necesidad y cada respuesta a las preguntas que te hagas, además de ser consciente de que es mejor comparar los precios de un mismo producto en varias webs para confirmar cuál es el que tiene mayor descuento.

Hay varios factores a tener en cuenta que, conociéndolos, evitarán más de alguna decisión precipitada. Por ejemplo, el contador que indica las unidades disponibles de un producto y que muchas veces es falso, de ahí que se le conozca en el mundo del marketing como 'fake', ya que es un número falseado para hacer creer que quedan pocas unidades cuando en realidad puede que hasta sean ilimitadas.

Es recomendable también tener a mano el folleto, encarte o newsletter de los días o semanas anteriores a Black Friday para comprobar que el descuento que le aplican en el último viernes de noviembre se corresponde realmente con un descuento real sobre el precio original o si, por el contrario, ha sido manipulado. Cada año se difunden a través de redes sociales miles de engaños de este tipo que las marcas creen que podrán colar, pero no se escapan a los ojos de los ávidos cibernautas.