Iniciará contactos con la CDU para dar gobierno a Alemania
25 nov 2017 . Actualizado a las 08:35 h.Al final se impuso la razón de Estado y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) abandonó su rechazo categórico a implicarse en un nuevo ejecutivo para aceptar la posibilidad de una reedición de la gran coalición con los conservadores, en la que ha gobernado como socio menor la legislatura pasada. Tras su entrevista el jueves con el presidente Frank-Walter Steinmeier, el líder del SPD, Martin Schulz, se avino ayer a iniciar contactos con la CDU que lidera Angela Merkel. Eso sí, condicionó todo posible acuerdo para formar una nueva «grosse koalition» [bautizada como GroKo] a una consulta directa a las bases del partido.
Schulz calificó de «dramático» el ruego de Steinmeier, antiguo ministro de Exteriores y afiliado durmiente del SPD, de que se siente a negociar con los conservadores. «Y a esto no podemos negarnos. En el caso de que conduzcan de alguna manera a nuestra participación en la formación de gobierno, serán los miembros del SPD quienes voten al respecto», señaló.
Tras el fracaso de los contactos previos entre la Unión, los liberales (FDP) y Los Verdes para formar una inédita coalición de gobierno, la presión sobre el SPD, también desde sectores empresariales y sindicales, había aumentado de tal manera para que se implicara en un nuevo ejecutivo que los socialdemócratas se han visto obligados a aparcar sus aspiraciones de liderar la oposición en el Bundestag. Tras una reunión con la ejecutiva de su partido que comenzó el jueves por la tarde y se prolongó hasta la madrugada de ayer, Schulz anunció que se discutirá una reedición de la GroKo, pero también el posible respaldo a un gobierno de minoría dirigido por Merkel.
«No existe automatismo alguno en una u otra dirección», advirtió el presidente del SPD, quien subrayó que su formación es consciente de la responsabilidad que tiene ante Alemania y Europa. Poco antes el jefe del Estado alemán anunció que había invitado a celebrar la semana próxima una reunión en su despacho a los presidentes de CDU, CSU y SPD, Angela Merkel, Horst Seehofer y Martin Schulz, respectivamente.
A juicio de este, la Unión, los liberales y los verdes fracasaron «escandalosamente» en el intento de formar ejecutivo, lo que ha conducido a Alemania a una situación muy complicada. Aseguró que el SPD en ningún momento se planteó obstaculizar el diseño de un nuevo gobierno. «Siempre ha estado claro que nosotros no asumiremos en el Bundestag una posición de bloqueo por el simple bloqueo. Eso es lo que nos diferencia de otros», afirmó.
El SPD acaba así con una semana de histórica histeria en Alemania por temor a la falta de un gobierno estable o incluso a la celebración de nuevas elecciones, una alternativa rechazada de plano por todas las formaciones. Schulz y los socialdemócratas son conscientes de que hay algo peor que reeditar la GroKo, dar la impresión de que eluden su responsabilidad. Y recuperan de esa manera la máxima de su legendario líder y antiguo canciller Willy Brandt de que hay que servir «primero al país y luego al partido».