La norma beneficia a los muy ricos, castiga a las rentas medias y eleva el déficit
02 dic 2017 . Actualizado a las 23:41 h.Tras una larga noche de debate, al filo de las 2 de la madrugada hora de EE.UU., el Partido Republicano consiguió aprobar finalmente la reforma fiscal en el Senado. El avance supone la primera victoria legislativa para un presidente necesitado de apoyo en Capitol Hill. «Estamos un paso más cerca de conseguir una bajada de impuestos masiva para los trabajadores estadounidenses. Deseando firmar el texto final antes de Navidad», se congratuló Trump en Twitter.
Ahora, la nueva normativa debe ser conciliada con el texto aprobado en la Cámara de Representantes y, de ahí, a la mesa del presidente. Con tal motivo, mañana mismo arrancará una nueva ronda de negociaciones en el Capitolio. «Tenemos una oportunidad de hacer a América más competitiva, de evitar que los empleos se marchen fuera y dar un alivio sustancial a la clase media», dijo el líder republicano del Senado, Mitch McConnell. Después de semanas de discusiones para tratar de unir a un partido fuertemente dividido, el senador consiguió luz verde con 51 votos a favor y 49 en contra.
Fue una aprobación por los pelos, teniendo en cuenta que los conservadores controlan la mayoría de la Cámara Alta con 52 escaños. El senador por Tennessee, Bob Corker, fue el único republicano que votó en contra ya que siempre dijo que se opondría a cualquier iniciativa que disparara el déficit y el texto de su partido lo hace, hasta superar el billón de dólares en los próximos diez años, según un informe del Comité Conjunto de Impuestos, un órgano bipartidista.
Está revisión del código fiscal supone la mayor de los últimos 30 años aunque, según los demócratas, que votaron unánimemente en contra, el proyecto de ley es «un regalo para los ricos y las corporaciones», ya que se les plantea una reducción impositiva del 35 % al 20 %. «Han conseguido coger una ley mala y hacerla peor», protestó el líder demócrata, Chuck Schumer, quien además se quejó de la metodología republicana a la hora de sacar el texto de 500 páginas a votación, sin audiencias previas ni balance del Departamento del Tesoro. Fue por ello que el Partido Demócrata utilizó las redes sociales para protestar bajo el hashtag «goptaxscam» (la estafa fiscal republicana).
La gran promesa electoral de Trump no solo no convence a sus rivales. El propio comité de Impuestos concluyó en su análisis independiente que aquellas familias de clase media que ganen menos de 75.000 dólares al año serán víctimas de un aumento impositivo. Además y en un intento de desmantelar la ley sanitaria conocida como Obamacare, el texto aprobado recoge una enmienda que elimina la obligatoriedad de adquirir un seguro médico. Según varios expertos, esto supone un aumento de las pólizas porque cerca de 13 millones de personas perderán su cobertura de salud.