Un equipo español abre una vía para tratar el daño hepático producido por alto consumo de paracetamol

r. r. REDACCIÓN / LA VOZ

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Han identificado una proteína, la MCJ, como posible diana terapéutica para pacientes con este tipo de fallo

19 dic 2017 . Actualizado a las 08:15 h.

¿Quién no se ha tomado alguna vez un paracetamol? Es raro encontrar a alguien que no lo haya hecho. Es uno de los medicamentos para tratar el dolor y la fiebre más seguros y consumidos en todo el mundo, pero un consumo abusivo y prolongado puede ser peligroso. Lo es hasta el punto de que ha sido reconocido como la principal causa de insuficiencia hepática aguda, tanto en Estados Unidos como en Europa. De hecho, cada año ingresan en las unidades de cuidados intensivos estadounidenses 30.000 personas con daño hepático inducido por una ingesta alta de paracetamol, de los que un 29 % necesitan someterse a un trasplante de hígado.

El tratamiento actual para estos pacientes limita su eficacia a las primeras ocho horas después de la ingestión, de ahí que los investigadores lleven desde hace tiempo a la búsqueda de un remedio más completo. En esta carrera, una de las apuestas más prometedoras pasa por el hallazgo de un equipo liderado por investigadores el CIC bioGUNE del País Vasco, que han identificado una proteína, la MCJ, como posible diana terapéutica en pacientes con fallo hepático fulminante después de transcurridas ocho horas de la toma del fármaco. El trabajo, probado en un modelo animal, se ha publicado en la revista científica Nature Communications

Terapia génica

Esta proteína está presente en las mitocondrias, la central energética de la célula. De lo que se trata es de regular su actividad para resistir el daño producido por el paracetamol. «La modulación de sus niveles mediante terapia génica resulta en una mitocondria resistente al daño por paracetamol, evitando la muerte del hepatocito y promoviendo la regeneración hepática», explica María Luz Martínez Chantar, investigadora del CIC bioGUNE, que contó con la participación del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (Ciberhed) y del Colegio de Medicina de la Universidad de Vermont. También colaboró un consorcio de hospitales públicos de España, Italia, EE.UU. y Reino Unido.