Réquiem por un árbol de Navidad

María Signo ROMA

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GIUSEPPE LAMI

La muerte del abeto Spelacchio desata las críticas contra el gobierno de Roma

26 dic 2017 . Actualizado a las 08:12 h.

Seis días antes de Navidad, el Ayuntamiento de Roma confirmó lo que muchos se temían: Spelacchio había muerto. El árbol de Navidad más famoso de Italia no ha conseguido llegar vivo a las fiestas. Un triste colofón a la polémica que lo ha acompañado en su breve estancia en la capital. Ya desde el primer día, el pasado 8 de diciembre, cuando se celebró la ceremonia de encendido del abeto colocado como todos los años en Piazza Venezia, arreciaron las críticas sobre el preocupante aspecto del árbol. Los villancicos de Coro del Teatro de la Ópera y la presencia de la alcaldesa Virginia Raggi no animaron al árbol, que aparecía como triste y mortecino, casi peor que el del año anterior, bautizado como Povero Tristo (Pobre Triste). La decoración de 600 bolas color plata de gran tamaño y las miles de luces tampoco conseguían animar su espíritu.

Rápidamente las redes sociales se hicieron eco de los comentarios irónicos de los romanos sobre el abeto rojo de más de 20 metros que fue bautizado como Spelacchio, que podría traducirse como pelado. El hashtag #Spelacchio ha sido uno de los más utilizados en Twitter en los últimos días, mientras en Facebook se abrían varios perfiles llenos de memes con el árbol como protagonista. Desde comparaciones con una escobilla de váter hasta alusiones a la película de Tim Burton Pesadilla antes de Navidad o fotomontajes con el conocido ambientador Arbre Magique. Nada ha escapado a la ironía de los habitantes de la ciudad eterna. Las únicas palabras a su favor le llegaron de la alcaldesa, Virginia Raggi, que lo definió como «decorado con sencillez y elegancia».

48.000 euros

La alarma llegó con el primer temporal de viento y lluvia que dejó el abeto aún más calvo. La noticia de su muerte se confirmó el pasado día 19 y la ironía y las críticas al Ayuntamiento arreciaron, sobre todo tras conocerse que el árbol había costado a las arcas municipales 48.000 euros. Había llegado de Val di Fiemme, en el Trentino-Alto Adige, donado de manera gratuita a la capital. Ilario Cavanda, experto de la comunidad de montes, explicaba que, como es normal, el abeto estaba muerto, es decir, sin raíces para facilitar su transporte. «Es capaz de estar con buen aspecto un mes y medio o dos», aclaraba. Entonces, ¿qué es lo que ha matado a Spelacchio? Se han barajado las más variopintas explicaciones: el frío, un envenenamiento y hasta se ha especulado con un complot contra la alcaldesa... Desde Val de Fiemme señalan a la empresa encargada del transporte, que se embolsó por la misión casi 50.000 euros. «Seguramente la operación de desatar la planta en Roma no fue hecha correctamente», apuntaba Cavanda. También la alcaldesa anunció la apertura de una investigación interna tras la que el Ayuntamiento reclamará daños ya que todo señala que el problema ha estado en el transporte a la capital. La oposición endureció las críticas contra el Movimiento 5 Estrellas poniendo al árbol como ejemplo de la incapacidad de los de Grillo a la hora de administrar el municipio.

Mientras tanto, Spelacchio sigue atrayendo a romanos y turistas que hacen cola para hacerse una foto con él mientras a sus pies dejan mensajes : «RIP», «eres bellísimo», «reposa en paz», «resiste» , «lo importante es ser bello dentro», son algunos de ellos. Su muerte anticipada lo ha hecho inolvidable.