Grayson, una bomba meteorológica

La borrasca que azota Estados Unidos ha alcanzado una presión propia de un huracán. El número de víctimas mortales que ha dejado a su paso ha aumentado a 19


redacción / la voz

La atmósfera parece estar reivindicándose en Estados Unidos. Quizás para llamar la atención de su presidente negacionista. La meteorología alcanza un extremo sin pasar por el término medio. Al mismo tiempo que las altas temperaturas se concentran en Alaska, la nieve cae en Florida. Hacía treinta años que no nevaba en ese estado. Mientras tanto Nueva York ha declarado la situación de emergencia. Y lo peor no ha pasado.

Estado de emergencia en Nueva York y Boston por el «ciclón bomba»

El huracán de invierno que azota la costa este de Estados Unidos  ya ha dejado 19 muertos a su paso

Mucho más que un duro invierno. Intensísimas nevadas, temperaturas bajo cero que alcanzan los 27 grados bajo cero y vientos que pueden llegar a los 130 kilómetros por hora. El poderoso «ciclón bomba» -un huracán de invierno que adquiere esta categoría cuando la presión baja al menos 24 milibares en un día- que azota la costa este de Estados Unidos está siendo tan potente que ya hay miles de vuelos cancelados, colegios cerrados y hasta el Senado se ha visto afectado por sus consecuencias al suspender las votaciones hasta nuevo aviso.

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Durante las próximas horas la costa noroeste seguirá sufriendo los efectos de una borrasca muy profunda. Se llama Grayson y es la responsable de este temporal histórico. Hasta el momento ha provocado 19 fallecidos. En su evolución Grayson ha experimentando un proceso conocido como bombogénesis. En Estados Unidos se refieren a este ciclón como bomba meteorológica. Ese término forma parte del legado que nos ha dejado la escuela de Bergen, donde nació la meteorología moderna a mediados del siglo XX. «En los años 40 y 50 en la escuela de Bergen se referían a algunas borrascas como bombas meteorológicas por lo rápido que se desarrollaban y sus efectos muy dañinos. Finalmente acabó imponiéndose el nombre de ciclogénesis explosiva, aunque en Norteamérica todavía se les denomina en algunos lugares bombogénesis», explica el meteorólogo Juan Taboada.

En Alaska se están registrando temperaturas por encima lo habitual y en Florida por debajo.
En Alaska se están registrando temperaturas por encima lo habitual y en Florida por debajo.

Una bombogénesis es un concepto que se usa para explicar la formación de un ciclón. En concreto describe de qué forma disminuye la presión en el tiempo. En el caso de Grayson ha caído en picado hasta 45 milibares en solo un día. Desde 1980 una borrasca no se profundizaba tan rápido. «Como todas las borrascas, extraen su energía de la diferencia de temperatura entre las masas de aire polar y la subtropical. Cuando esta diferencia es muy grande la cantidad de energía es también enorme, y el proceso de profundización de la borrasca es también muy intenso. En este caso, se junta la entrada de aire Ártico que había en el continente con el aire más cálido que había sobre el Atlántico, al este de zonas de Florida», subraya Taboada.

La presión de la borrasca Grayson ha descendido 45 milibares en solo 24 horas
La presión de la borrasca Grayson ha descendido 45 milibares en solo 24 horas

Su presión mínima central ha descendido hasta los 960 mb. Es una cifra propia de un huracán de categoría 3. Aunque los efectos de este ciclón extratropical serán diferentes a los que provocaron el pasado verano Harvey e Irma. El paso de Grayson arrastra aire muy frío que produce un drástico descenso de las temperaturas. Los valores máximos en ciudades como Washington no superan estos días los siete grados bajo cero. También está previsto que continúe nevando en cotas muy bajas.

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