¿Pero qué es la mirra?

Apuesto a que no lo sabes... Y a que tampoco tienes ni idea de dónde se consigue ni para qué se utiliza. Menos mal que hablamos con Baltasar y nos sopló un sitio en el que saben mucho de ella.


«Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra». Así recoge la Biblia (Evangelio de Mateo 2,11) la adoración de los Reyes Magos al niño Jesús tras nacer en aquel pesebre de Belén e iniciando la tradición que más regalos nos ha traído hasta ahora. El último de los presentes, la mirra, fue el elegido por el rey Baltasar que, como no podía ser de otra manera, tenía que llevarle al Mesías la ofrenda más exótica. Mira que nos sabemos bien esta historia, pero apuesto a que tenéis muy claro lo del oro y el incienso y muy poquito lo de la mirra. ¿Qué es, para qué sirve y dónde se consigue (sin irse a África, claro)? Vamos a ello. La mirra es una sustancia resinosa aromática. Se obtiene haciendo una incisión en la corteza del árbol Commiphora myrrha, de la que se obtiene una resina gomosa, de color amarillo, que al secarse tiene formas irregulares y una tonalidad pardo-rojiza. Crece al noreste de África y en las zonas de Arabia y Turquía. Y Baltasar creyó que era una gran idea llevársela al niño Jesús porque estaba muy valorada en la antigüedad, ya que era uno de los componentes para la elaboración de perfumes, incienso,? ungüentos, medicinas y para diluir tinta en los papiros.

También para embalsamar a los muertos, por lo que la mirra representaba a Dios como hombre y reconocía la vulnerabilidad de Jesús, que moriría para salvar al ser humano. Conocida era también su eficacia contra los ronquidos y sus beneficios medicinales contra las enfermedades parasitarias, aunque es poco probable que Baltasar se la regalase pensando en ello. La mirra era, ante todo, un artículo de lujo.

Sus utilidades

Hoy ya no lo es tanto y, de hecho, la tenemos un poco olvidada. Nos lo confirma Hugo Bermúdez, gerente de Salud Shop Herbolario & Ecotienda en A Coruña. «A día de hoy no se vende mucho, aunque nosotros la tenemos porque queremos trabajar de todo», indica. Es él quien nos cuenta para qué sirve. «Se utiliza como componente antiséptico para tratamientos dentales o inflamaciones de encías; a nivel externo, se usa también en aromaterapia como calmante para combatir la hiperactividad y el estrés y potenciar la concentración; de hecho, en su presentación en grano se puede quemar como el incienso o utilizarse a modo de sales de baño; y, como posee propiedades cicatrizantes o para combatir las grietas de la piel, puede emplearse como aceite esencial », nos cuenta Hugo. En fin, que la mirra es un chollo, y no muy caro. Los 5 mililitros de aceite esencial (es muy concentrado y dan para mucho) cuesta 17,94 euros, y los 100 gramos de resina están a 8,53. Baltasar, te nos estás devaluando. Pero nadie te gana a original.

Aceite esencial. Esta es una de sus presentaciones, y puede utilizarse como cicatrizante y reparador de la piel (mezclando 20 gotas en 50 ml de aceite vegetal), o como enjuague bucal.

En pasta dentífrica. Por sus propiedades antisépticas, hay pastas dentífricas que también contienen mirra. Ayuda a combatir las encías sensibles e inflamadas.

En grano. En su forma más natural, la mirra puede quemarse igual que el incienso como aromaterapia relajante, o también como sales de baño para meterte en la bañera y olvidarte del estrés.

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