¿Cuál es la fórmula para ahorrar?

RAQUEL CARRACEDO / C.R.

ACTUALIDAD

Pixabay

En plena cuesta de enero, uno de los propósitos que más se repiten es ahorrar. Hay diferentes métodos para conseguirlo. El principal ingrediente: sentido común

08 ene 2018 . Actualizado a las 18:45 h.

Hay cosas que no cambian tras el paso de los años. Después de las cenas de Navidad y darle la bienvenida al 2018, seguimos anotando propósitos con el objetivo de cumplirlos. Uno de los más concurridos en plena cuesta de enero es apretarse el cinturón y ahorrar.

Los españoles, según un estudio realizado por rastreator.com, año tras año somos más ahorradores. Un 85,2 % de los ciudadanos consiguieron ahorrar algo cada mes durante el pasado año, un 12,6 % más que en el 2012. Las motivaciones para cada individuo varían, en función de sus intereses: más del 50 % quieren invertir ese dinero en viajes o en un colchón para posibles imprevistos, seguidos de educación (47,2 %), jubilación (40,4 %), caprichos (35,7 %) o comprarse un nuevo vehículo (31,5%). Sin embargo, existen consumidores que encuentran obstáculos para ahorrar por falta de ingresos suficientes, gastos imprevistos, deudas, apoyo económicamente a terceras personas o porque no saben cómo ahorrar o cómo empezar a hacerlo. 

Ahorrar no es fácil, pero existen varios métodos para hacerlo de una forma cómoda y sencilla. Eso sí, con sacrificios. Ahorrar, en muchos casos, significa disminuir el gasto en ocio o de productos que no son de necesidad, o incluso renunciar a vacaciones, salidas diurnas o nocturnas, comer en un restaurante o comprar objetos fuera de temporada de rebajas. 

Sentido común, la clave

Para conseguir el propósito de ahorrar y enfrentarse más cómodamente a la cuesta de enero, hay que usar el sentido común. A veces no se le dedica el tiempo necesario o simplemente existe un desconocimiento: las personas no son conscientes de cuánto ahorran cada mes. 

Para estar al tanto del ahorro el primer paso debe ser hacer un presupuesto mensual, teniendo en cuenta ingresos y gastos fijos y variables. Es importante recopilar todos aquellos pagos que hacemos a lo largo del año de forma mensual, es decir, en casos donde el gasto sea bimensual, trimestral o anual, debemos aplicar el porcentaje correspondiente para hacer mejor la cuenta. Además, no podemos olvidar la cantidad que le dedicamos al ocio para que el análisis no esté sesgado. Una vez especificados todos los gastos en una lista, se pueden empezar a tomar decisiones para conseguir ahorrar. Realmente solo hay dos fórmulas: reducir gastos o aumentar ingresos. 

Para que la curva gastos descienda, solo hay tres opciones posibles: renegociar el precio con el proveedor, cambiar la cantidad o calidad del producto en cuestión o eliminar dicho gasto. Por ello, es importante analizar cada caso, la necesidad que se tenga con respecto al producto o servicio y decidir si podemos prescindir de alguno.

La diosa Minerva aparece en la moneda de este Arde Lucus.
La diosa Minerva aparece en la moneda de este Arde Lucus. a. lópez< / span>

Además, en ese presupuesto, debemos decidir cuánto dinero queremos destinar a ciertos aspectos de la vida, como por ejemplo ocio o para la compra en el supermercado. De esta forma sabremos desde un primer momento de cuánto dinero disponemos y evitaremos gastos compulsivos. Los expertos en ahorro recomiendan que la compra sea semanal, no ir con el estómago vacío, hacer el mismo recorrido todas las veces, fijarse en el precio unitario para comparar, revisar el tique y comprar sin niños. Ante todo, es importante comparar precios y buscar ofertas ocasionalmente. Si seguimos todas estas recomendaciones, poco a poco, el ahorro irá aumentando. Otra estrategia importante es realizar la compra a través de Internet donde, en ocasiones, se pueden encontrar grandes rebajas.

Ahorrar sin quebraderos de cabeza

Existen otros tipos de ahorro para personas menos disciplinadas sin tener que elaborar un presupuesto más o menos detallado. Para empezar, con el auge de las nuevas tecnologías, han nacido aplicaciones móviles para ayudarnos con el ahorro, como la viguesa coinScrap, una aplicación que hace que sus usuarios ahorren un puñado de céntimos en cada compra. En algunos casos, las aplicaciones para ahorrar dinero exigirán la sincronización o el acceso a la cuenta bancaria.

Otra opción más analógica es el método del sobre. Como su propio nombre indica, consiste en guardar el dinero que queramos gastar en las categorías elegidas, como ocio, a principios de mes en un sobre. Durante ese tiempo, para todas las actividades relacionadas con lo que hemos escogido, se deberá sacar de ese sobre. En cuanto el efectivo se acabe, significa que no podemos gastar más en ocio durante lo que quede del mes. 

En definitiva, ahorrar sin sacrificios es misión imposible, pero es factible. La mejor opción siempre es sentarse a analizar todas las cuestiones y elaborar un presupuesto personalizado con cada partida para cada categoría que queramos. También tiene vital importancia analizar de qué gastos podemos prescindir. Este análisis, organización y planificación conseguirá que evitemos gastos innecesarios y que los números conforme pasen los días vayan creciendo, porque como bien dice el refranero «ahorrar es saber gastar».