Trump tensa de nuevo la cuerda al cuestionar la gestión del «brexit»

«Habría adoptado una postura más dura sobre la salida», alega

May y Trump se dieron la mano en el Foro de Davos
May y Trump se dieron la mano en el Foro de Davos

Nueva York / Corresponsal

La «relación especial» que la Casa Blanca mantiene con el Reino Unido volvió ayer a pender de un hilo por la incontinencia verbal del presidente de EE. UU. Sucedió durante una entrevista con el canal británico ITV en la que Donald Trump cuestionó los métodos de la primera ministra británica, Theresa May, a la hora de negociar el brexit con la Unión Europea. «Yo no negociaría del modo en el que se está negociando. Yo habría adoptado una actitud distinta», dijo Trump. «Habría dicho que la UE no es tan maravillosa como se supone que es. Habría adoptado una posición de más dureza sobre la salida», zanjó el magnate.

Su posición coincidió con la de diversos dirigentes del ala euroescéptica del Partido Conservador británico, que ayer reiteraron su preocupación por el rumbo de las negociaciones con Bruselas al respecto de la salida del Reino Unido. Una de ellos fue la exministra para Irlanda del Norte, Theresa Villiers, quien aseguró que tras un año de conversaciones «la dirección del viaje parece haber ido en un solo sentido: hacia un brexit diluido». Porque Villiers teme que Londres firme un acuerdo para mantenerse «dentro de la UE en todo menos en el nombre».

No fue la única que levantó la voz. El exministro de Trabajo y Pensiones, Iain Duncan Smith, pidió una llamada al orden de May a su titular de Economía, Philip Hammond, después de que este asegurase en el Foro Económico de la ciudad suiza de Davos, que apostaba por una salida suave de la UE, que conlleve solo cambios «muy modestos».

De esta manera, el pesar de la bancada conservadora británica ha coincidido con el del mandatario estadounidense, quien mantiene con May una relación llena de altibajos. La premier británica fue el primer líder extranjero en visitar a Trump después de su toma de posesión en enero del año pasado y fueron fotografiados saliendo de la residencia presidencial de la mano. Es más, Davos sirvió para limar asperezas entre ambos, después de que el magnate cancelase un viaje previsto a Londres para asistir a la apertura de la nueva embajada en el Reino Unido, tras quejarse de su coste y su ubicación.

Visita al Reino Unido

Al respecto de la relación entre dirigentes, el presentador que entrevistó a Trump, su buen amigo Piers Morgan, reveló ayer en el Mail on Sunday, que el presidente le confesó que May le ha invitado a dos visitas este año. Una para un viaje de trabajo en julio y otra en octubre para una visita de Estado. No se menciona en cambio nada al respecto de la boda del príncipe Enrique y la actriz estadounidense, Megan Markle. «Quiero que sean felices. Parecen una pareja maravillosa», opinó escueto el neoyorquino.

Trump abordó también otros dos aspectos espinosos para su Administración. Uno de ellos fue el Acuerdo de París, del que reiteró que «siempre cabe la posibilidad de que regresemos si hay un buen acuerdo» y otro, el referente al debate existente en EE.UU. sobre el acoso sexual. «No diría que soy feminista, sería ir demasiado lejos», dijo tras mostrarse «a favor de mujeres, hombres y de todo el mundo».

Durante la campaña presidencial, un total de 13 mujeres acusaron a Trump de acoso sexual en el pasado. Es más, en el mismo período se reveló un vídeo en el que el republicano presumía de manosear a las mujeres sin su permiso.

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