El ataque racista de un simpatizante de la Liga Norte tensa la campaña italiana

Un ultra deja seis heridos entre los inmigrantes a los que disparó desde su coche


roma / corresponsal

Sube la tensión en la campaña electoral en Italia a cuenta del drama migratorio que padece el país tras el tiroteo racista que tuvo lugar ayer en la ciudad de Macerata y en el que resultaron heridos, dos de ellos graves, seis extranjeros de raza negra. El autor del atentado es Luca Triaini, de 28 años, relacionado con movimientos de extrema derecha y que en las elecciones municipales del año pasado concurrió como candidato de la xenófoba Liga Norte para un puesto en el ayuntamiento de Corridonia.

Traini mantuvo en vilo a la ciudad las casi dos horas que estuvo recorriendo las calles del centro con su automóvil Alfa 147 al tiempo que disparaba desde él a todas las personas negras con que se cruzaba. Cuando se vio acorralado, se entregó a la policía delante del monumento a los caídos de la Guerra Mundial envuelto en una bandera italiana y haciendo el saludo fascista mientras gritaba «Viva Italia». A bordo del automóvil se encontró una pistola y un chaquetón metálico así como diversos apuntes.

Cabeza rapada y con una esvástica tatuada sobre la ceja, Traini era conocido antes de presentarse a las elecciones con Liga Norte con un programa de «control de los extracomunitarios» como militante de la formación fascista Forza Nuova, que ahora le ha mostrado su apoyo.

El tiroteo provocó horas de pánico en Macerata, cuyo alcalde, Romano Carancini, invitó a los vecinos a permanecer en casa o a buscar refugio evitando los espacios abiertos. Todos los heridos, cinco hombres y una mujer, son originarios del África subsahariana y tienen edades comprendidas entre los 21 y los 33 años. La policía investiga si el ataque está relacionado con el reciente asesinato de una joven por el que ha sido detenido un traficante de drogas nigeriano de 29 años. El cadáver de Pamela Mastropietro fue encontrado descuartizado y metido en dos maletas. La joven había desaparecido de una comunidad de desintoxicación de Corridonia.

El ataque llevó la atención de la campaña electoral hacia el problema de la inmigración. Matteo Salvini, de cuyo partido, Liga Norte, Triani había sido candidato, se quiso desmarcar declarando que «todo aquel que dispara es un delincuente». Pese a ello, subrayó que «es evidente que la inmigración fuera de control, una invasión organizada, lleva al enfrentamiento social». Estas palabras desencadenaron el enfado del expresidente del Senado y candidato de la izquierdista Libres e Iguales, Pietro Grasso, quién llamó a detener «la espiral del odio» mientras culpaba de lo sucedido a Salvini y la Liga por su rechazo a los inmigrantes. Desde el Partido Democrático Matteo Renzi quiso apaciguar la situación pidiendo calma y apelando a la responsabilidad de todos. El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, no quiso entrar en valoraciones y solo insistió en «no instrumentalizar el asesinato de Pamela Mastropietro».

Más allá fue el escritor Roberto Saviano, que desde hace tiempo mantiene un duro pulso con Salvini por el tema de la inmigración. Lo acusó de ser el «autor moral» de un suceso que definió como «acto terrorista de matiz fascista». El gobierno de Gentiloni mostró su preocupación y tras una reunión con el ministro del Interior, Marco Minniti, este se trasladó a Macerata para reunirse con las fuerzas de seguridad de la provincia.

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