De Guindos, excusa para una crisis

Rajoy podría utilizar la salida del ministro de Economía al BCE como pretexto para afrontar una remodelación del Gobierno contentando a barones y críticos de Génova


madrid / la voz

La más que posible e inmediata salida de Luis De Guindos para hacerse cargo de la vicepresidencia del Banco Central Europeo puede servirle a Rajoy como pretexto para llevar a cabo otros retoques en la composición de su Gobierno que le sugieren desde el sector más crítico de su partido. De este modo, junto al necesario reemplazo del titular de Economía, el presidente podría estar sopesando un nuevo reparto de otras carteras del Gobierno para contentar a los guardianes de las viejas esencias del partido y a petición de algunos barones territoriales, que ante la inminencia de las elecciones autonómicas, que en un principio se celebrarán el 26 de mayo del 2019, le reclaman un Ejecutivo más político capaz de mantener a raya a Ciudadanos.

El propio presidente de la Xunta, Albero Núñez Feijoo, a pesar de que es uno de los que no tendrá que medirse en las urnas el próximo año, admitió que durante las pasadas Navidades le trasladó a Rajoy su preocupación por el ascenso de los liberales.

La debacle del PP en las elecciones catalanas del pasado 21 de diciembre provocó que se dispararan todas las alarmas en Génova. Desde entonces, la diplomacia con el partido de Albert Rivera ha dado un giro radical, y ha dejado de ser un socio imprescindible para convertirse en la formación política que amenaza con poner fin a la histórica hegemonía popular en el votante de centroderecha.

El jefe del Ejecutivo sorprendió al afirmar que los cambios se cuentan «al día siguiente» Desde la misma jornada de resaca electoral, los pesos pesados de Génova han ido endureciendo sus mensajes contra Ciudadanos en una estrategia, bendecida por Rajoy, consistente en presionar a Arrimadas para que se presente a una sesión de investidura a presidenta de la Generalitat a pesar de que no disfruta de suficientes apoyos, y arremeter contra ellos como un partido poco fiable y falto de experiencia. Ayer mismo el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, se refirió a Arrimadas como «una estatua de sal» y acusó a la formación naranja de comportarse como un partido «veleta», siempre dispuesta a cambiar de opinión en función de la dirección del viento.

También desde la Moncloa

En los últimos días se han incorporado a estos ataques varios de los integrantes del Gobierno, siguiendo así las reivindicaciones de ese sector de Génova que demandaba menos concesiones con el rival. Uno de los primeros en lanzarse fue el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, que en el último Consejo de Ministros invitó a Ciudadanos y a Podemos a que aprovechen sus recientes contactos con intención de promover una reforma electoral para que negocien también el apoyo de Arrimadas. El titular de Justicia, Rafael Catalá, fue el siguiente en sumarse a las reivindicaciones de su compañero de gabinete. Incluso el propio Mariano Rajoy, hasta ahora siempre en un perfil más institucional como presidente del Gobierno, este fin de semana sacó su aspecto más mitinero y se adhirió a los ataques contra C’s en un acto de partido en Andalucía.

Fuentes de Génova consultadas ayer por La Voz confirmaron que el salto de De Guindos al BCE está «totalmente atado», y que tan solo es cuestión de horas que se haga oficial su candidatura. Hasta el momento Rajoy lo ha negado todo con cara de póker, pero como ya advirtió recientemente en una entrevista, cuando uno hace remodelaciones de Gobierno, «las cuenta al día siguiente».

El PSOE rechaza al ministro y pide una mujer de perfil técnico

Óscar Puente, portavoz de la ejecutiva federal del PSOE, mostró ayer el rechazo de su partido a apoyar la candidatura del ministro de Economía, Luis de Guindos, para la vicepresidencia del Banco Central Europeo. El dirigente socialista se unió a la petición del Parlamento Europeo y exigió que sea una mujer de perfil técnico la candidata que presente el Ejecutivo para ocupar el puesto en el consejo de gobierno del BCE.

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