La Eurocámara cree que el candidato irlandés al BCE fue «más convincente» que De Guindos

La institución considera que el irlandés Philip Lane debería tomar el relevo de la vicepresidencia del supervisor


Bruselas

La Eurocámara no quiere a Luis de Guindos en la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE). Así se lo ha hecho saber la institución esta mañana al ministro español de Economía a través de un comunicado firmado por el presidente de la Comisión de Economía del Parlamento Europeo, Roberto Gualtieri: «La mayoría de los grupos políticos consideraron que la intervención del Gobernador Lane fue más convincente. Algunos grupos expresaron sus reservas por la designación del ministro De Guindos», reza el documento.

El español sella con una derrota la primera contienda contra su rival irlandés, el gobernador del Banco de Irlanda, Philip Lane, considerado el preferido en Frácfort. Su perfil tecnocrático y la amplia experiencia que atesora en política monetaria y bancaria convencieron ayer los eurodiputados que asistieron a su audición. Aunque «los dos estuvieron bien» en sus intervenciones, asegura Gualtieri, Lane es sin duda el candidato que mejor encaja en el puesto que España aspira a recuperar tras perderlo en el 2012.

El rechazo a De Guindos viene del flanco de la transparencia. La posibilidad de que un ministro de Economía aterrice directamente en el BCE no convence a nadie. El supervisor europeo no quiere convertirse en un nuevo retiro dorado para políticos y consejeros. Tampoco que sus sillas se conviertan en objeto de mercadeo entre los Gobierno más influyentes. «Las conclusiones publicadas hoy suponen un varapalo para Luis De Guindos. Es evidente que su candidatura genera dudas en Bruselas y Fráncfort. Su pésima gestión en materia financiera en España, los posibles conflictos de intereses de su pasado como banquero de inversión y su negativa a dimitir como ministro son lastres», aseguró el eurodiputado de los Verdes, Ernest Urtasun, quien reprochó con dureza al Gobierno español no haber consensuado la candidatura con el resto de partidos y no haber valorado la posibilidad de presentar a una mujer, como demandaba la Eurocámara en vista de que solo hay dos mujeres entre los 25 miembros del Consejo de Gobierno del BCE.

Una de las razones que pueden explicar el naufragio de De Guindos en la Eurocámara es el recelo que despierta su designación. ¿Con qué apoyos cuenta y qué acarreará contar con «amigos» en el Eurogrupo? Son precisamente los ministros de Economía del euro los que deberán decidir el próximo lunes con cuál de los dos candidatos se quedan. Y allí De Guindos parece tener las de ganar. «El más que evidentes acuerdo entre España y Alemania para situar a De Guindos en la vicepresidencia a cambio de dar apoyo al halcón Weidman en la presidencia (del BCE) es otro de los elementos que juegan claramente en contra de su candidatura», sostiene Urtasun.

Toda la oposición en España ha pedido la dimisión de De Guindos, quien se resiste a ceder el bastón de mando hasta que no le garanticen el cargo en Fráncfort, donde puede llegar a ganar cinco veces más (334.000 euros al año) de lo que percibe al frente del Ministerio (73.650 euros).

José Blanco: «Ser patriota no es tener fe ciega en el Gobierno»

El grupo socialista «no va a obstaculizar» a De Guindos, garantizó ayer el eurodiputado gallego, José Blanco, durante un desayuno del foro Nueva Economía. La plaza reservada a España en el BCE es casi una cuestión de Estado a pesar de que la candidatura del ministro de Economía no le gusta a nadie: «Nos jugamos mucho en este envite», admitió Blanco antes de cargar contra la elección del popular. No solo por la unilateralidad de la que hizo gala el Gobierno al designarlo sin consultar con la oposición. «Me pregunto si es el candidato adecuado después de haber sido, entre otras cosas, el responsable de la quiebra de Lehman Brothers en el 2008», deslizó el gallego antes de enumerar los errores de De Guindos al frente de su cartera durante la crisis. Desde el día que dijo que el rescate financiero no iba a «costar ni un duro» a los contribuyentes hasta cuando perjuró que el Banco Popular, hoy extinto, era «solvente» y estaba saneado. «Por no hablar de los informes que avaló en relación con la fusión de las cajas de ahorros en mi tierra [Galicia] que costaron al erario público 8.000 millones», añadió Blanco.

El eurodiputado socialista cree que las credenciales que atesora De Guindos no auguran un buen desempeño en el BCE: «Con este currículo, ¿qué seguridad nos da que le apoyemos ciegamente?». «Ser patriota no es tener fe ciega en el Gobierno», zanjó.

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