Los robots toman los mercados

David Conde | Luis Taboada

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Emilio J. Cerviño

Calculan mil veces más rápido que la mente humana y por eso que se han adueñado de las bolsas. El «trading» algorítmico, ejecutado por los superordenadores de los grandes bancos de inversión, está hoy detrás del 70 % de las órdenes de compraventa de acciones, una revolución sin retorno que ha generado un debate entre sus detractores y aquellos que defienden sus posibilidades

14 mar 2019 . Actualizado a las 13:00 h.

Hace unos días, el Dow Jones (uno de los principales índices bursátiles en EE. UU.) registró la mayor caída en puntos de su historia. No fue el día en que más cayó en términos porcentuales, pero sí en términos netos. Tras un período de alzas continuadas desde que Donald Trump salió proclamado como presidente, el índice finalmente ha corregido. Y, como es habitual, lo que pasa en la bolsa de Estados Unidos acaba afectando a los mercados de todo el mundo. Los principales índices en Japón, Hong Kong y Australia cayeron bruscamente al día siguiente.

Muchos analistas lo ven como una corrección normal tras un período de crecimiento extraordinario. Otros en cambio, sí ven amenazas en la economía norteamericana que han provocado este movimiento. La creciente inflación y una posible subida de tipos habría hecho que los inversores volviesen a apostar por el mercado de bonos.

Pero hay algo más en esta corrección que ha llamado la atención de la comunidad financiera. Y se trata de la manera en la que se han producido las órdenes de venta que fueron recibidas durante un breve período de tiempo, especialmente en la última parte de la sesión. En aproximadamente 15 minutos, una hora antes del cierre, se produjo una avalancha de ventas ordenada, lo que llevó al Dow desde una pérdida de 700 puntos a un descenso de 1.600 puntos. Pocos minutos después, las pérdidas se recortaron a la mitad, siendo aún así una gran caída para el índice. Está operativa es típica de los sistemas automáticos de trading o robots que se configuran para operar en bolsa sin intervención humana.