Remo H. Largo: «Los deberes, los exámenes y las calificaciones no sirven para nada»

Considerado una eminencia mundial, este pediatra e investigador suizo sostiene que cada niño es único y no se le puede convertir en lo que no es


«Cada niño es único y no se le puede convertir en algo que no es, ni los padres ni los profesores, ni los entrenadores deportivos». Esta es, en sus propias palabras, la principal conclusión de la investigación que el pediatra suizo Remo H. Largo (Winterthur, 1943) dirigió entre 1974 y el 2005 en el Hospital Infantil de Zúrich, siguiendo a más de 700 niños desde su nacimiento a su edad adulta. Ahora publica Individualidad humana. Qué nos hace ser diferentes y cómo aprovecharlo (Debate).

-¿Cuándo surgen las características que hacen a cada persona única? ¿Se mantienen toda la vida?

-A más tardar, en el momento del nacimiento. Cuando analizamos a los neonatos, vemos que tienen una actitud y una motricidad distintas y reaccionan de forma diferente socialmente cuando se les habla, acaricia o se los coge en brazos. Esas características se mantienen y se acentúan a lo largo del tiempo.

-Entonces, no todos los hombres somos iguales.

-Que todos los seres humanos somos iguales y podemos conseguir los mismos objetivos no es cierto.

-Sostiene que las diferencias de personalidad de niños y niñas son muy tempranas.

-Ya a los dos años existen enormes diferencias en su comportamiento social, en el habla o en el juego. Yo hice un experimento con un hornillo. Las niñas se acercaban para cocinar y luego querían llevar la comida a la mesa, los niños se interesaban por cómo funcionaba.

-¿Jugar con muñecas es una tendencia natural de las niñas, no cultural o aprendida?

-Sí, porque su tendencia a cuidar a otras personas es mucho más intensa en ellas. Se ha comprobado que si una niña crece exclusivamente con su padre esa característica se mantiene igual, aunque no haya tenido relación con su madre. Dicho esto, llevo años diciendo que las mujeres deberían fundar un partido de mujeres para cambiar la sociedad y luchar por sus derechos.

-¿Es un error forzar a los niños a que vayan más allá de sus capacidades?

-Voy a hacer una analogía. El niño tiene un potencial de crecimiento, si lo alimentamos bien alcanzará la estatura prevista. Si no, se quedará en una más baja. Si lo sobrealimentamos no superará su potencial de crecimiento, solo conseguiremos que engorde. No podemos lograr que nadie vaya más allá de sus propias capacidades.

-¿Cómo debe educarse a los niños?

-Como padres deberíamos fijarnos en los deseos del niño, qué es lo que quiere y a partir de ahí facilitarle el entorno que propicie que pueda tener las experiencias que necesite para alcanzar su potencial. Por ejemplo, hay niños de tres o cuatro años que quieren leer ya; otros, la mayoría, que no sienten ese deseo hasta los seis o siete; y hay algunos que no consiguen leer hasta los 12 o 13. Deberíamos esperar al momento en el que el niño esté preparado. Si un niño no lee con 10 años, todo lo que hagamos no va a servir de nada.

-La escuela es fundamental, ¿qué es lo más importante en la educación de los niños?

-Según un estudio realizado con millones de niños de todo el mundo, entre 138 factores analizados, el más determinante para un buen aprendizaje es establecer una buena relación entre alumnos y profesores y entre los propios alumnos. Los deberes, los exámenes y las calificaciones no sirven para nada. El profesor tiene que saber a qué nivel está el niño, las notas no aportan nada y las malas notas lo que hacen es destruir la motivación por el aprendizaje.

-¿Por qué los seres humanos están cada vez más insatisfechos?

-Jamás habíamos logrado realizar nuestro potencial en los niveles actuales en Europa. Pero hay necesidades fundamentales que pueden ser satisfechas mejor. Disponemos de una buena alimentación, de buenos sistemas sanitarios y educativos y de seguridad jurídica. Pero los seres humanos son tan infelices porque sus necesidades emocionales y sociales se ven cada vez menos satisfechas. Para hacerlo, sería necesario tener una familia estable y, sobre todo, vivir en comunidades más pequeñas, con personas a las que se conoce, y a lo largo de muchos años.

-¿Qué es el principio de ajuste, en que se basan sus teorías?

-Hay personas que necesitan muchísimo reconocimiento social y una posición elevada, en el grupo, en la familia, dentro de la sociedad, en la comunidad, en el trabajo. Y hay otros que quieren desarrollar sus capacidades personales. Lo que hay que conseguir es conciliar las necesidades, las que sean, con el entorno.

Valora este artículo

3 votos
Comentarios

Remo H. Largo: «Los deberes, los exámenes y las calificaciones no sirven para nada»