Muere un bulldog tras instar un tripulante de cabina a que su dueña lo metiera en el compartimento maletero superior

M.R. REDACCIÓN

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JOHN G. MABANGLO | EFE

El cachorro ladró durante los primeros minutos de un vuelo de United Airlines entre Houston y Nueva York. Después solo hubo silencio

15 mar 2018 . Actualizado a las 07:39 h.

Un cachorro de bulldog ha muerto en un vuelo de United Airlines desde Houston a Nueva York, en Estados Unidos, después de que un tripulante de cabina instara a su dueña a colocar el «transportín» con el animal en el compartimento maletero superior del avión durante el viaje, según informa la revista Time

Dos pasajeras que fueron testigo de los hechos han narrado el incidente en desgarradores testimonios en Facebook y Twitter. Una de ellas cuenta que se consideró «afortunada» por poder sentarse en el avión detrás de una familia compuesta por una mujer, una niña de unos ocho años, un bebé y un cachorro de bulldog y explica como un tripulante de cabina insistió a la dueña del cachorro en que este debía viajar las tres horas del vuelo en el compartimento maletero superior de la cabina del avión. Argumentó que en el suelo ocupaba una parte del pasillo. 

La dueña del bulldog no quería colocarlo allí pero el tripulante de cabina insistió y le dijo que esa ubicación era segura para el cachorro. Durante el despegue y los primeros treinta minutos del vuelo se oyeron los tímidos ladridos del «perrito». Después, solo silencio. 

Tras aterrizar en su destino, la dueña del bulldog abrió el compartimento y el transportín y se dio cuenta de que el cachorro estaba muerto. «No había ningún sonido cuando aterrizó el avión, no había ningún movimiento» cuenta una de las jóvenes que presenció los hechos. «Sostuve el bebé mientras la madre intentaba resucitarlo. Lloré con ellas unos minutos más tarde. Mi corazón se rompió con el de ellas cuando me di cuenta de que estaba muerto», explica. 

United Airlines ha confirmado la muerte del cachorro de bulldog y ha abierto una investigación sobre los hechos para evitar que pueda volver a ocurrir en el futuro un incidente similar. De acuerdo con la política de mascotas de la compañía, los animales pueden viajar a bordo por 125 dólares, siempre que vayan dentro de un «transportín» que pueda colocarse completamente debajo del asiento en frente del cliente que lo lleva, permaneciendo ahí todo el tiempo.

«Fue un trágico accidente que no debió haber ocurrido nunca, las mascotas no deben ser colocadas nunca en el compartimento superior», dice la compañía en un comunicado que recoge Time. «Asumimos todas las responsabilidades de esta tragedia», añade.