Isabel II aprueba el «contrato» entre Enrique y Meghan

Martín Bastos

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Si la real abuela no hubiera aceptado el enlace, la pareja podría haberse casado igual al precio de renunciar a toda clase de derecho sucesorio. Sigue aquí toda la información de la boda del príncipe Harry y Meghan Markle

16 mar 2018 . Actualizado a las 07:21 h.

Enrique y Meghan ya pueden respirar tranquilos. A dos meses de su boda real y con todos los invitados probándose ya los trajes para la ocasión, la reina Isabel II acaba de hacer oficial, y por escrito, su consentimiento al matrimonio. «Declaro mi consentimiento a un contrato de matrimonio entre mi queridísimo nieto el príncipe Enrique Carlos Alberto David de Gales y Rachel Meghan Markle», escribió la monarca en una carta remitida al Consejo Privado del Reino Unido, su cuerpo de asesores personal. Se trata en realidad de una formalidad para dar por válido el matrimonio de cualquiera de las seis primeras personas en la línea de sucesión al trono de Inglaterra, una lista en la que Enrique entrará en el último puesto cuando nazca en abril el nuevo bebé de Guillermo y Catalina. Si la real abuela no hubiera aceptado el enlace, la pareja podría haberse casado igual al precio de renunciar a toda clase de derecho sucesorio.

el beso robado

Katy Perry armó un gran revuelo en Estados Unidos al besar en la boda a un concursante de American Idol, un programa tipo La voz, de Telecinco, en el que ella es jurado. En él concursaba Benjamin Glaze, un joven de Oklahoma de 19 años que nunca había besado a una chica y que se guardaba para cuando tuviera una pareja especial. Perry lo invitó a acercarse a la mesa del jurado para darle un beso que él intentó que fuera en la mejilla, pero la cantante giró su cara por sorpresa y lo besó en los labios. Glaze, muy recatado, se cayó al suelo y confesó haberse sentido muy incómodo con su primer beso robado.

disculpas y flores

Marta Sánchez le llamó «metepatas» con todas las letras a Jordi Évole en El hormiguero para desmentir que tribute su dinero fuera de España, como había afirmado el periodista. Marta invitó Évole a enviarle un ramo de sus flores favoritas, «las peonías rosas», para disculparse. «Tributo en España desde que empecé con 19 años a cantar. Nunca jamás en mi vida he tributado en otro sitio que no sea en mi país. Es más [...] todo lo que gano fuera lo tributo aquí», afirmó. A Évole no le quedó más remedio que pedir perdón en Twitter enviándole flores virtuales. Habrá que ver si llega también un ramo auténtico.