La Policía de EE. UU. busca a un «atacante en serie» tras explotar el quinto paquete bomba en Texas

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SCOTT OLSON | AFP

Los ataques, que han causado dos muertos y cinco heridos, han despertado el temor a un nuevo Unabomber, el terrorista que envió 16 bombas entre 1978 a 1995

20 mar 2018 . Actualizado a las 20:09 h.

La policía de Estados Unidos continuaba el martes la búsqueda de un «atacante en serie» en la capital de Texas, Austin, después de la explosión de cinco bombas improvisadas este mes. El saldo por el momento es de dos personas muertas y otras cuatro heridas en unos sucesos que han reavivado el fantasma de Unabomber, el terrorista que entre 1978 y 1995 envió 16 bombas por correo y mantuvo en jaque al FBI hasta que fue finalmente detenido y condenado a cadena perpetua.

Tras el reciente ataque el domingo, un quinto paquete explotó en la madrugada del martes en un centro de distribución de correo de la empresa FedEx, según medios estadounidenses. Esta vez la explosión sacudió el lugar en la localidad de Schertz, en los suburbios de San Antonio. Una empleada resultó herida, según las primeras informaciones. El Washington Post, citando al FBI, informó de que el paquete estaba destinado a Austin.

Las autoridades vincularon el ataque del domingo pasado a otros tres ocurridos en Austin en las últimas semanas, que mataron a dos personas y lesionaron a otras cuatro y destacaron un «mayor nivel de sofisticación» en esa explosión.

«Claramente estamos lidiando con lo que por ahora esperamos que sea un atacante en serie», dijo en rueda de prensa el jefe de policía de Austin, Brian Manley, en la noche del lunes. Un segundo paquete, que no detonó, fue hallado en las instalaciones de FedEx.

La primera bomba estalló el viernes 2 de marzo y otras dos habían explotado el pasado lunes 12. Los artefactos explosivos fueron fabricados con componentes de venta libre en ferreterías. El móvil de los ataques aún no se pudo determinar.

«¿Esto es terrorismo? ¿Está vinculado al odio?», se preguntó Manley. «Como dijimos desde el principio, no estábamos dispuestos a clasificar esto como terrorismo, como (crímenes de) odio, porque simplemente no sabemos lo suficiente».

Dos hombres negros de 39 y 17 fueron asesinados al explotar paquetes bomba que fueron dejados en las puertas de sus casas. Una mujer hispana de 75 años resultó herida en la tercera explosión. Esto planteó la posibilidad de que los crímenes tuvieran una motivación racial.

Sin embargo, el ataque del domingo hirió a dos hombres blancos de 22 y 23 años mientras caminaban en un tranquilo barrio residencial del suroeste de Austin.

«Aleatoria» y «más sofisticada»

Según la policía, la explosión parece haber sido «aleatoria» y activada por un cable trampa, una diferencia «significativa» con respecto a los tres ataques anteriores, en los que las bombas llegaron por correo.

Es «muy posible» que haya sido «activado por alguien que manipuló, pateó o entró en contacto con un cable trampa que activó el dispositivo», dijo Manley.

«Definitivamente vemos un cambio en el método», añadió, y destacó que esto muestra un atacante con «un mayor nivel de sofisticación, un mayor nivel de habilidad» de lo que inicialmente se creía.

El agente especial del FBI Christopher Combs coincidió: este cable trampa «cambia las cosas. (...) Es más sofisticado». «Estamos muy preocupados de que un niño pueda estar caminando por la acera y tocar algo» así, añadió.

La explosión del domingo se produjo horas después de un mensaje televisado de las autoridades al autor de los ataques: «Queremos comprender lo que le llevó a hacer eso y queremos escucharlo».

Manley reiteró el llamado al responsable y pidió a la población denunciar todo lo que crean sospechoso. «Necesitamos cada pista, cada información, por intrascendente que pueda parecer», dijo. La recompensa ofrecida por cualquier dato que lleve a un arresto se incrementó a 115.000 dólares.

«Ataques terroristas»

Tres legisladores demócratas pidieron que las explosiones sean consideradas «ataques terroristas» e «investigadas como tales». Además, los representantes Bennie Thompson, Cedric Richmond y Sheila Jackson Lee urgieron a determinar si los atentados «tienen una motivación ideológica o racial».

«La comunidad afectada está ahora bajo virtual arresto domiciliario y se supone que toda la ciudad está en estado de temor, lo que puede convertirse fácilmente en pánico», apuntaron.

Una fuerza especial compuesta por centenares de policías trabaja en este caso, con apoyo de expertos de la Agencia Federal de Investigación (FBI) y de la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de fuego, un organismo federal conocido por su acrónimo ATF.

Detener al atacante «es la máxima prioridad», dijo el alcalde de Austin, Steve Adler, en la cadena ABC, añadiendo que «un ejército de agentes federales» participa en los operativos de búsqueda. «Vamos a averiguar quién es el responsable de esto y vamos a detenerlo», prometió.

Trump atribuye ataques en Texas a «personas enfermas»

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lamentó este martes la serie de ataques con explosivos en Texas y dijo que su autor está «muy, muy enfermo», horas después de una quinta explosión y el hallazgo de un sexto artefacto.

Trump se refirió por primera vez públicamente a la oleada de explosiones que comenzaron hace 19 días y dejan ya dos muertos y cinco heridos.

«Los ataques con bomba en Austin son terribles. Las fuerzas del orden locales, estatales y federales trabajan mano a mano para llegar al fondo del asunto», dijo el presidente.

«Obviamente, se trata de un individuo muy, muy enfermo o quizás de individuos. Son personas enfermas, y llegaremos al fondo».

Un segundo paquete, que no detonó, fue hallado en las instalaciones de FedEx ubicadas en Schertz, en las afueras de San Antonio, 105 km al suroeste de Austin, dijo el fiscal general del estado a la estación de televisión KXAN.

Los investigadores parecían tener poca información sobre un potencial sospechoso o un motivo, a pesar de la respuesta masiva de la policía a los cinco atentados.

«No tenemos idea» 

«No tenemos idea de quién es, absolutamente ninguna pista», dijo el congresista por Texas Brian Babin a la cadena Fox Business. «Estoy seguro de que el FBI y las agencias encargadas de hacer cumplir la ley que están investigando esto tienen algunas pistas, pero no he escuchado nada al respecto».

El senador de Texas, Ted Cruz, dijo que había hablado con el alcalde de la ciudad y el jefe de policía sobre estos «ataques coordinados», y llamó a no escatimar esfuerzos para atrapar al atacante y «ponerlo tras las rejas antes de que corra riesgo la vida de otra persona».

«Es realmente horrible lo que está sucediendo en Austin», dijo Cruz a periodistas en Washington.

La Casa Blanca descartó por ahora un «nexo aparente con el terrorismo».

«Estamos comprometidos a llevar ante la justicia a los autores de estos actos atroces. No hay un aparente vínculo con el terrorismo en este momento», dijo la secretaria de prensa Sarah Sanders.