Nueve detenidos en las protestas tras la detención del expresidente, que pide que «no haya violencia»

Efe

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Se han vivido momentos de fuerte tensión y choques entre manifestantes y policías, que han dejado al menos 98 heridos, 13 de ellos policías

26 mar 2018 . Actualizado a las 12:43 h.

Los Mossos d'Esquadra han detenido a 9 personas en los disturbios de protesta por la detención del expresidente Carles Puigdemont. Los heridos en los disturbios superan el centenar y entre ellos hay 23 Mossos d'Esquadra, según ha informado el Sistema de Emergencias Médicas catalán (SEM).

En su cuenta oficial de Twitter, el SEM ha indicado que hasta las 01.00 horas de hoy este servicio había realizado 100 atenciones sanitarias, principalmente por contusiones, en los incidentes ocurridos en Cataluña, y que entre los heridos hay 23 Mossos d'Esquadra.

La mayoría de los atendidos presentan contusiones leves, aunque en un caso el pronóstico es de una lesión de diversa consideración.

Según han informado a Efe fuentes policiales, a lo largo de los alborotos registrados en Barcelona, primero frente a la Delegación del Gobierno y posteriormente en varias calles del centro de la capital catalana, donde grupos de independentistas han quemado y cruzado en la vía decenas de contenedores, los Mossos d'Esquadra han detenido a nueve personas por un delito de atentado a la autoridad.

Además, los Mossos también han identificado a varias personas que participaban en las protestas, convocadas por los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR), entre ellos un agente de la policía catalana que estaba fuera de servicio.

El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) atendió hasta la medianoche de este domingo a 98 personas en los incidentes ocurridos en toda Cataluña, en su mayoría por contusiones leves, aunque en un caso el pronóstico es de una lesión de diversa consideración.

En concreto, según el SEM, en Barcelona han atendido a 90 heridos leves, entre ellos 13 agentes de los Mossos, y uno menos grave, mientras que en Lérida se ha intervenido con siete heridos y en Tarragona con uno, todos de carácter leve.

Los CDR han dado por desconvocadas minutos antes de las 23.00 horas las protestas en Barcelona, mientras que a las 23.30 horas han empezado a remitir los disturbios, en los que los independentistas habían quemado y cruzado decenas contenedores en las calles, formando barricadas, y arrojado todo tipo de objetos contra los policías.

Según ha comprobado Efe, pasadas las 22.00 horas los Mossos d'Esquadra habían logrado dispersar los alrededores de la Delegación del Gobierno, tras más de cuatro horas de una tensa concentración convocada por los CDR para protestar por la detención de Puigdemont.

Durante horas, los concentrados han arrojado todo tipo de objetos contra los policías, como disolvente, espray antipersona, contenedores, botellas, pintura y huevos y les han vaciado un extintor, mientras que los Mossos han cargado y han disparado salvas para mantener el cordón policial.

Finalmente, hacia las 22.00 horas, los Mossos efectuaron varias cargas de dispersión con el apoyo de furgonetas de los antidisturbios, con lo que han podido desalojar los alrededores del edificio gubernamental.

Los independentistas se han replegado entonces en pequeños grupos en el paseo de Gracia y en algunas vías adyacentes, como Valencia y Diagonal, donde han quemado y cruzado contenedores en la vía, en una suerte de barricadas improvisadas, para impedir el paso de las furgonetas de los Mossos.

Cuando llegaban las furgonetas policiales, en ocasiones a toda velocidad, jóvenes les arrojaban botellas de vidrio, ante lo que los antidisturbios bajaban del vehículo y cargaban para dispersar, en escenas que se han ido repitiendo.

Pasada la medianoche continuaban produciéndose disturbios en la zona de L'Eixample, según han informado a Efe fuentes de los Mossos d'Esquadra, donde pequeños grupos esporádicos «de no más de diez o quince personas» seguían quemando contenedores y cruzándolos en la calzada para cortar la circulación.

Puigdemont: «Ahora que no haya violencia»

Carles Puigdemont transmitió a su esposa, Marcela Topor, después de ser detenido en Alemania que «ahora no tiene que haber violencia» en Cataluña, según el diario El Punt Avui. La conversación fue telefónica, y se produjo antes antes del ingreso de Puigdemont en el centro penitenciario de Neumünster.