Nadal dice que la industria paga un 11 % menos de luz, pero el sector lo niega

Alcoa confirma que competirá de nuevo en la subasta de incentivos eléctricos


redacción / la voz

El ministro de Energía, Álvaro Nadal, acudió al Congreso de los Diputados a que la oposición le cantase las cuarenta. Lo hizo el parlamentario catalán Joan Capdevila, quien lo interpeló por esas medidas ansiadas que logren abaratar el recibo de la luz. Y Nadal regateó tirando de unos datos optimistas que hablan, según el ministro, de que el precio de la electricidad para el sector industrial se había reducido un 11 % desde que entró en vigor la reforma energética del PP, en el 2012, o sea, en los últimos seis años. Nadal profundizó en la tesis al explicar que, por contra, durante ese mismo período se había incrementado un 16 % en el Reino Unido y casi un 10 % en Alemania. Citó como fuente la oficina estadística de la Comisión Europea, Eurostat.

Nadal aclaró que ese supuesto abaratamiento se había producido gracias a que la mezcla de tecnologías que participan en la generación de electricidad permite que los precios bajen cuando hay recursos naturales (agua y viento).

La patronal de las industrias de gran consumo de energía (AEGE), que representa a compañías como Alcoa, no se siente identificada con esa reducción del 11 %. Primero, aclaran desde la asociación, porque los datos de Eurostat no incluyen al sector electrointensivo. Y, segundo, porque la referencia de precios que utiliza esta organización es la que marca el mercado mayorista diario, donde se adquiere la electricidad. Y ese marco lo que refleja es que el megavatio hora se compraba de media en el 2013 a 44,3 euros y en el 2017, a 52,2. Es decir, casi un 18 % más. En Alemania se redujo un 9,5 %; y en Francia, un 4 %.

Nadal rechazó crear una tarifa de potencia estacional (más barata) para la industria como le instó a hacer la oposición porque, dijo, esa medida supondría una «rebaja de ingresos del sistema y eso hay que compensarlo con una subida de impuestos o una subida de la parte fija de la tarifa eléctrica».

En mayo, subasta eléctrica

La industria electrointensiva lleva años reclamando medidas que garanticen un precio competitivo de la electricidad, al menos para jugar en igual de condiciones que el resto de socios comunitarios. Una de las vías es la subasta de interrumpibilidad, que adjudica incentivos eléctricos -a razón de unos 500 millones de euros al año- a cambio de reducir consumo cuando así lo requiera el operador del sistema, Red Eléctrica, bien para mantener la seguridad del suministro del resto de consumidores, bien para contener el precio de la electricidad en el mercado secundario.

Alcoa confirmó ayer que concurrirá a la próxima convocatoria de la puja. Será en mayo y repartirá bonificaciones para el período comprendido entre junio y diciembre. Esta vez no se subastarán bloques de energía de gran capacidad (90 megavatios) como los que precisan las tres plantas que posee Alcoa en España: A Coruña, San Cibrao y Avilés. En su lugar se pondrán sobre la mesa paquetes de 40.

Fuentes de la multinacional del aluminio desearon que el Gobierno «reconozca el valor de la alta disponibilidad de las plantas de As Pontes y que sea retribuida de forma adecuada» ofertando en la subasta mayor número de bloques en juego.

Aunque insuficientes, Alcoa reconoce que sin esos incentivos para la interrumpibilidad, sus fábricas no serían viables.

Endesa destapa 68.000 fraudes eléctricos

Endesa destapó casi 68.000 fraudes eléctricos el año pasado y recuperó 761 millones de kilovatios hora, que equivale al consumo de Palma de Mallorca durante seis meses, informó la compañía. El engaño apareció en una de cada cinco inspecciones y en el 40 % de los casos se trató de enganches ilegales a la red. Endesa destacó que el grueso del fraude eléctrico lo cometen industria, empresas de servicios, y negocios y particulares con consumos elevados.

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