Pide una extraña práctica sexual y es atracado y extorsionado

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

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Ofreció a una menor 15 euros por posar para él en tacones pisando una hamburguesa porque le «pone»

12 abr 2018 . Actualizado a las 10:20 h.

Una adolescente coruñesa de 16 años puso un anuncio en una página web para encontrar trabajo y la llamó un hombre que le ofrecía 15 euros por dejarse fotografiar vestida únicamente con zapatos de tacón y pisando una hamburguesa. No era broma. Era el deseo sexual de un hombre que, según dejó escrito en su oferta laboral, le «pone» ver a una mujer en tacones pisando comida. Aunque parezca increíble, este coruñés no es el único individuo del mundo con apetitos sexuales semejantes. El fetiche sexual tiene nombre y se llama retifismo, algo muy extendido en Japón, donde en lugar de hamburguesas piden a las mujeres que pisen cucarachas.

La menor, que tenía 16 años y no estaba dispuesta a cumplir los extraños deseos de aquel hombre, le contó al novio la oferta de trabajo que había recibido. Este, encolerizado, le dijo a la chica que se citara con él, que le iba a dar un escarmiento. Y así fue. La adolescente se puso de nuevo en contacto con el individuo, que tenía 27 años, para decirle que bien, que aceptaba el trabajo. Así que quedaron para el día siguiente en el aparcamiento del barrio de la Sardiñeira. Llegada la hora del encuentro, el hombre apareció con una bolsa que guardaba un par de zapatos rojos con mucho tacón. Se dirigió a la chica y en eso apareció el novio, que lo obligó a meterse en el coche y, según sostiene ahora la Fiscalía, lo amenazó con darle un puñetazo por ofrecer a una menor tal «salvajada». No quedó ahí la cosa, pues el dolido enamorado decidió atracar al hombre. Sacó una navaja, según la acusación, y lo obligó a que le entregara el dinero que llevase encima y el móvil, y desapareció del lugar.

Chantaje

No contento, horas después volvió a ponerse en contacto con el individuo para extorsionarlo. Lo amenazó con acudir a la policía para denunciar que había propuesto raras prácticas sexuales a una menor de edad si no le entregaba 300 euros.

El obsesionado por los tacones, que desconocía que la chica era menor de edad, se puso en contacto con la policía para contar lo que le había pasado. Reconoció que ofreció a una mujer 15 euros por dejarse fotografiar pisando una hamburguesa y que cuando quedó con ella para semejante espectáculo su novio lo atracó y después lo estaba extorsionando. Los agentes le pidieron que se citara con ambos, que estarían cerca y así podrían detener a la menor y a su pareja. Así fue.

Ya en comisaría, el supuesto atracador, defendido por el penalista Diego Reboredo, negó haber usado una navaja. La Fiscalía no le cree y pide seis años de cárcel. Y el de los tacones irá al juicio como víctima.