EE. UU, Reino Unido y Francia lanzan un ataque en Siria

Los misiles iban dirigidos a instalaciones asociadas al programa de armamento químico de Damasco


Estados Unidos, Reino Unido y Francia lanzaron esta madrugada una ofensiva conjunta contra posiciones de Bachar al Asad como represalia por un presunto ataque químico del que culpan al Gobierno sirio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó en Washihgton de los ataques en un discurso a la nación. Fueron ordenados en respuesta por el supuesto ataque con armas químicas contra la ciudad siria de Duma, lo que, según Trump, fue «una escalada significativa» en el conflicto. El presidente estadounidense calificó el ataque posteriormente en sus redes sociales como un éxito total, con un rotundo: «¡Misión cumplida».

La acción militar, al parecer, fue más limitada de lo que muchos temieron en un primer momento. Los bombardeos son considerados especialmente delicados porque Rusia oficia de potencia protectora de Siria y se temía una confrontación directa entre ambos países. De hecho, Rusia ha amenazado hoy con consecuencias tras el ataque conjunto de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Un alto funcionario de Defensa ruso reclamó una respuesta dura. «Estas acciones son un crimen contra el mundo y la humanidad. Eso requiere medidas duras», dijo Víctor Bondarev, presidente de la comisión del Consejo de la Federación rusa para la Defensa y la Seguridad en Moscú.

Según Moscú, los ataques «no causaron víctimas» civiles ni militares y fueron lanzados por dos barcos de la Marina estadounidense en el Mar Rojo, por un grupo aéreo táctico sobre el Mediterráneo y por bombarderos B-1B estadounidenses que despegaron desde una base militar en Al Tanf, cerca de la frontera sirio-iraquí.

Así suena el bombardeo de EEUU, Reino Unido y Francia sobre Siria El ataque supone la mayor intervención hasta la fecha de los poderes occidentales contra el régimen de Bashar Al Assad

Siria condenó el ataque como una violación al derecho internacional. «Una vez más, Estados Unidos y el eje de apoyo al terrorismo demuestran que violan el derecho internacional del que hablan vanagloriándose en las Naciones Unidas», ha informado la agencia estatal siria Sana.

Según Sana, fue atacado un centro de investigación en la localidad de Barsah, al norte de la capital, Damasco. Los cohetes también alcanzaron un depósito del Ejército en la región de Homs.

Tras el inicio del ataque en la capital siria, Damasco, se escucharon fuertes explosiones, informaron algunos de sus habitantes.

Así lo confirmó el jefe del Estado Mayor del Ejército de Estados Unidos, Joseph Dunford, en el Pentágono. El siguiente objetivo atacado fue un depósito cerca de Homs, dijo. Allí se almacenaba gas sarín.

El ataque militar contra Siria se limitó a tres objetivos de producción de armas químicas, aseguró en Washington el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Según la información disponible, no se produjeron muertos y no hay previstos más ataques.

Defensa antiaérea

El Ejército sirio aseguró que las fuerzas de Defensa Antiaérea derribaron «la mayoría» de los 110 misiles lanzados por los aliados. El portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, afirmó en un discurso televisado que «la agresión tripartita fue llevada a cabo a las 3.55 hora local» contra «objetivos sirios en Damasco y fuera de Damasco». Sin embargo, aseguró que otros no pudieron ser interceptados e impactaron en un centro de investigación, en el que se encuentra un laboratorio científico y un centro educativo, y que solo hubo daños materiales.

Reino Unido

La primera ministra británica, Theresa May, dijo que no había alternativa al ataque militar. No había «alternativa viable a la intervención de las fuerzas militares» para conseguir que el Gobierno sirio deje de utilizar armas químicas, dijo.

La respuesta militar es «un golpe limitado y preciso», dijo. Enviará una señal clara a aquel que cree que puede utilizar armas químicas impunemente, añadió.

«No podemos permitir que la utilización de armas químicas sea normal. En Siria, en las calles de Reino Unido o en cualquier otro lugar del mundo», dijo. No se trata de intervenir en una guerra civil ni de conseguir un cambio de régimen, agregó.

Francia

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló que no se puede tolerar el uso de armas químicas. Suponen un peligro para la población siria y «nuestra seguridad común», aseguró.

Macron ya había amenazado con una intervención militar en mayo del 2017 para el caso de que se supere una «línea roja».

Escalada de tensión

No es la primera vez que Estados Unidos y el presidente Trump atacan directamente al Gobierno de Assad. Hace un año, militares estadounidenses atacaron la base aérea siria de Shairat como reacción a un ataque químico con decenas de muertos en la ciudad de Jan Sheijun del que expertos de la ONU responsabilizaron a Assad. Pero la intervención de Estados Unidos entonces fue considerada simbólica.

Dunford dijo que Estados Unidos no coordinó esta vez el ataque con Rusia. Solamente hubo comunicación a través del canal habitual entre militares rusos y estadounidenses para evitar incidentes.

Trump, que había amenazado con el ataque una y otra vez, sostuvo en su discurso de unos ocho minutos de duración: «Estamos preparados para mantener esta respuesta hasta que el Gobierno sirio ponga fin a la utilización de armas químicas».

Dirigiéndose a Rusia y a Irán, los principales aliados del Gobierno sirio, preguntó: «¿Qué tipo de naciones quieren ser asociadas con el asesinato masivo de hombres, mujeres y niños inocentes?».

El Ejército sirio ya llevaba días en alerta y se había retirado de algunas de sus bases para ofrecer menos superficie de ataque a Estados Unidos y sus aliados.

Desde fuentes del Ejército trascendió que fueron lanzados una decena de cohetes, entre otros, contra el aeropuerto militar de Al Shairat. Estados Unidos ya lo había atacado hace un año como represalia a un ataque químico contra la ciudad de Jan Sheijun. El Pentágono no quiso confirmar esta información.

La escalada comenzó con un supuesto ataque químico contra la ciudad siria de Duma, entonces aún controlada por rebeldes, el pasado 7 de abril. En ese ataque murieron al menos 42 personas, según la organización humanitaria Cascos Blancos. Más de 500 personas fueron hospitalizadas, según esta fuente.

El primero de dos grupos de expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) tenía previsto empezar este sábado la investigación. Sin embargo, su mandato no es determinar quién fue responsable de la acción.

Cruce de acusaciones

Rusia acusó entonces al Reino Unido de haber escenificado el supuesto ataque químico en Siria para provocar que Estados Unidos aumentase su intervención en el conflicto. «Tenemos pruebas de que Reino Unido está directamente involucrado en la organización de esta provocación en Guta Oriental», dijo en Moscú el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konachenkov, citado por la agencia Tass.

En los últimos años al Gobierno sirio se lo acusó una y otra vez de utilizar armas químicas. El ataque más grave tuvo lugar en el 2013 en Guta Oriental. Unas 1.400 personas murieron, entre ellas muchos niños.

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