Las animadoras de los Redskins denuncian que tuvieron que posar sin sujetador

La Voz LA VOZ / AGENCIAS

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Algunas de las «cheerleaders» se vieron «obligadas» a acompañar a varios patrocinadores a un club nocturno

03 may 2018 . Actualizado a las 11:12 h.

Los Redskins de Washington -un famoso equipo de fútbol americano- habrían obligado a algunas de sus animadoras a pasar por un momento comprometido durante un viaje a Costa Rica en el 2013. Según el New York Times, que cita afirmaciones de algunas de las animadoras, las jóvenes tuvieron que posar sin sujetador durante una sesión de fotos, a la que fueron invitados varios patrocinadores, todos ellos del sexo masculino.

Las animadoras habrían viajado hasta Costa Rica para sacarse fotos con las que posteriormente confeccionar un calendario. Al parecer, en un momento durante la sesión se pidió a las animadoras que se «quitasen el sujetador», momento en el que entraron en la sala un grupo de hombres, patrocinadores titulares de suites de FedExField (un importante estadio), a los que «se concedió un acceso 'cercano' a la sesión de fotos», permitiéndoles situarse todo lo cerca que quisieran de las chicas llegando incluso a tocarlas en alguna ocasión. 

Algunas chicas aseguraron que durante los días que duró el viaje, estos patrocinadores decidían desde cómo tenían que vestirse las jóvenes, hasta qué era lo que tenían que comer. «En una sesión de fotos de una de las animadoras tuvimos que rodearla como si fuéramos una barricada porque estaba posando prácticamente desnuda y no quería que los patrocinadores la miraran».  

El diario asegura además que durante una de las noches, el director que organizaba el viaje comentó a nueve de las 36 mujeres del equipo que «habían sido escogidas como compañeras personales» de algunos de los patrocinadores para asistir con ellos a un club nocturno. Stephanie Jojokian, entonces directora de las animadoras de los Redskins, les comentó que la asistencia al club nocturno no era obligatorio y que las chicas asistieron porque quisieron, añadiendo que en ningún momento fueron elegidas por los patrocinadores. Completamente diferente es el punto de vista que ofrecen algunas de las afectadas: «No es como si nos hubieran apuntado con una pistola, pero básicamente era obligatorio que acudiéramos a la cita. No nos preguntaron, simplemente nos lo mandaron», explicó una de las cinco elegidas.

Cuando llegaron al local, cerrado totalmente para ellas y sus acompañantes, se encontraron con hombres como Lon Rosenberg, vicepresidente de operaciones de los Redskins o Dennis Green, presidente de la misma área del equipo. Al terminar la noche, mientras volvían todos juntos en un autobús, la policía paró el vehículo pidiendo a todos su documentación. Las chicas (a las que habían retirado los pasaportes al inicio del viaje quedando en manos de los directores del equipo) se encontraron con un problema al no poder identificarse delante de los guardias. Cuando consiguieron justificarse y seguir adelante uno de los patrocinadores les espetó que les habían dejado seguir adelante porque seguramente pensaron que las chicas eran en realidad prostitutas.

El equipo también ha querido desvincularse de la polémica y ha asegurado que en ningún momento se pagó dinero a las animadoras por emprender el viaje. Lo que sí costearon fue el transporte, las comidas y el alojamiento. 

Según el diario, algunas de las chicas decidieron abandonar el equipo al volver de Costa Rica al sentirse «sin protección». Tras saltar el escándalo, el equipo decidió enviar un comunicado al New York Times en el que indica que el programa de animadoras de los Redskins «es uno de los principales de la NFL en participación, profesionalidad y servicios a la comunidad». Agrega que «cada animadora de los Redskins está protegida por un contrato que le garantiza un entorno seguro y constructivo». «El trabajo que hacen nuestras animadoras en nuestra comunidad, además de visitar a nuestras tropas en el extranjero y apoyar a nuestro equipo en el campo de juego es algo de lo que la organización de los Redskins y nuestros aficionados se enorgullecen», dice el texto.