El fantasma de la crisis sobrevuela (otra vez) Argentina

El mercado concede un pequeño respiro al peso, tras perder la semana pasada casi un 12 % de su valor


redacción / la voz

Argentina contiene el aliento ante el desplome del peso. Demasiadas crisis a la espalda como para bajar la guardia. Y eso que ayer los mercados le concedieron un respiro a su vapuleada moneda. Pequeño, tras la brusca caída de la semana pasada, en la que llegó a perder un 12 % de su valor frente al dólar.

Y cuando el dólar sube, Argentina se echa a temblar. Todo sube. Viejos fantasmas. Malos recuerdos. Pésimos.

¿Qué hay detrás de la caída en picado del peso?

Detrás del descalabro, general entre las divisas latinoamericanas, pero especialmente grave en el caso de la moneda argentina, está la subida del interés de los bonos del Tesoro estadounidense. Tan pronto como los títulos estadounidenses a diez años sobrepasaron el listón del 10 % comenzó la desbandada de dinero desde los mercados emergentes. Algo que anunciaron los analistas que acabaría pasando cuando la Reserva Federal diera rienda suelta a la subida de los tipos de interés. Y eso que más prudente no puede estar siendo.

¿Qué ha hecho el Gobierno de Macri para frenar la escalada del dólar?

El viernes, poco antes de que los mercados abrieran sus puertas al otro lado del charco, el Banco Central de la República Argentina optó por elevar en casi 700 puntos los tipos de interés, hasta el 40 %, de lejos la tasa más alta del mundo. Era la tercera vez en la misma semana que los subía. Además de eso, el Gobierno de Mauricio Macri anunció que endurecía su objetivo de déficit para este año, del 3,2 % al 2,7 % del PIB. Puntualizó el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, que el Estado ahorrará 3.200 millones de dólares. ¿Cómo? Metiendo la tijera, sobre todo, en la obra pública, la estrella del mandato de Macri. Un freno este que, sin duda, tendrá consecuencias políticas para Macri, que ha logrado el apoyo de algunos gobernadores peronistas gracias precisamente al caramelo de las inversiones en obra pública

A esas medidas habría que añadir la venta masiva de dólares en el mercado de divisas por parte del banco central argentino para frenar la escalada del billete verde.

¿Son suficientes las medidas adoptadas?

De momento, parecen haber surtido efecto. A última hora de la tarde de ayer en Europa, el dólar se cambiaba a unos 22 pesos, una cotización similar a la alcanzada el viernes tras el anuncio de las medidas. Pero los analistas no creen que las aguas hayan vuelto a su cauce. Ni mucho menos.

Contaba ayer alguno de esos analistas que hay tres palabras de las que ningún argentino quiere oír hablar: desempleo, dólar e inflación. Las dos últimas se escuchan por todos lados estos días y tienen a la población con el alma el vilo.

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