La lava, que empezó a emanar el día 3, llega al océano y provoca una nube de humos ácidos al sureste de la Isla Grande de Hawáii
22 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.La furia del volcán Kilauea, ubicado en la Isla Grande del archipiélago de Hawái, no cesa. Y sus consecuencias tampoco. El sábado un hombre resultó herido grave después de que la lava le salpicara en una pierna. Y las autoridades de ese estado norteamericano advirtieron también de una nueva amenaza provocada por el constante flujo de ese mineral incandescente que lleva emanando del volcán desde el pasado día 3. Es laze, una palabra formada a partir de los términos lava y haze (niebla) que alude a un fenómeno que se produce cuando la primera se encuentra con el agua del mar, produciendo una nube de humos ácidos que pueden resultar muy perjudiciales para la salud.
El servicio geológico estadounidense (USGS), que monitoriza la actividad de estas estructuras geológicas en todo el mundo, avanzó que dos flujos de roca fundida y expulsada por el volcán habían llegado al océano durante la noche en la costa sureste de Puna. El problema fue que bajo el suelo de uno de los canales de lava fue abriéndose una grieta que acabó desviando ese líquido incandescente hacia las cavidades subterráneas.
Los gases se han triplicado
Por ahí fue por donde esta alcanzó el agua del mar provocando la temida nube de humo. «Es una mezcla irritante de ácido clorhídrico (HCl), vapor y pequeñas partículas de vidrio volcánico», explicó el USGS. Además, avanzó que esa «mezcla gaseosa, corrosiva y caliente, causó dos muertes en el 2000 en la zona donde el mar entró en contacto con los nuevos flujos de lava activos».
El organismo dio la voz de alarma en torno al incremento de las emisiones de gases volcánicos. «Estas se han triplicado como resultado de las voluminosas erupciones», recordó. Los niveles de humo volcánico que han de soportar en la isla dependen también de la fuerza del viento. En este sentido, el servicio geológico explicó que estos son moderados, lo que hace que los niveles de esa especie de niebla que se forma cuando las emisiones reaccionan al oxígeno, la humedad, el polvo y la luz solar tengan unos niveles variables.
Al mismo tiempo que eso pasaba en el océano, en tierra un enorme flujo de lava fue creciendo hasta a unos seis metros de altura dejando bloqueada parte de una autopista y afectando seriamente a los residentes del área, como informó Hawaii News Now.