Las sombras de la herencia de Aznar

Zaplana es el último de la larga lista de miembros del Gobierno del expresidente y de cargos de su confianza en el PP que han acabado implicados en casos de corrupción


MAdrid / La Voz

«El PP que surgió de Sevilla fue implacable contra la corrupción, y creo que nuestros militantes nos exigen que así siga siendo». En abril del 2010, tres años después de que estallara el caso Gürtel, José María Aznar se permitió pronunciar esta frase en presencia de Mariano Rajoy, a modo de advertencia y tratando de desvincular su etapa de liderazgo en el PP, iniciada en el congreso nacional de 1990 en Sevilla, de los escándalos que afectan al partido. La caída de Eduardo Zaplana, el último de la larga lista de ministros de sus Gobiernos y de dirigentes del partido de su época en el partido implicados en escándalos de corrupción viene a desmentir al expresidente. Aunque las investigaciones y los procesos judiciales se han iniciado con Rajoy al frente del PP, la mayoría de los casos se remontan a la época de Aznar o afectan a personas que fueron de su máxima confianza.

Hasta ahora, dos de sus ministros han sido ya condenados. El extitular de Medio Ambiente Jaume Matas, el único que ha sido encarcelado, fue sentenciado a diez años de prisión en total por los casos Palma Arena y Nóos. Pero quizá el mayor símbolo de la caída en desgracia de la era Aznar sea Rodrigo Rato, todopoderoso exvicepresidente de su Gobierno, imputado por alzamiento de bienes, fraude y blanqueo de capitales y condenado a cuatro años de cárcel por apropiación indebida en el caso de las tarjetas black, en el que también fue sentenciado a prisión el expresidente de Caja Madrid ya fallecido Miguel Blesa, amigo íntimo y protegido de Aznar. Y otro exministro, Ángel Acebes, está procesado y se sentará en el banquillo por el caso de la salida a bolsa de Bankia.

El núcleo de la trama Gürtel

En el epicentro de la era Aznar se sitúa también el origen del caso Gürtel, que salpica a numerosos exministros y ex altos cargos del partido por el cobro de sobresueldos y afecta de lleno a la gestión del extesorero del PP Álvaro Lapuerta y a la del entonces gerente, Luis Bárcenas. Aunque Aznar asegura que apenas le conocía, el líder de la Gürtel, Francisco Correa, empezó a operar con el partido en su época y asistió como invitado a la boda de su hija Ana en El Escorial, lo mismo que Álvaro Pérez, el Bigotes. Una boda que ha quedado como símbolo de ostentación de Aznar, pero también de sus malas compañías, y que fue pagada en parte con dinero de la Gürtel.

Pero, al margen de imputaciones o condenas, la lista de exministros de Aznar salpicados por la corrupción es larga. Esperanza Aguirre, extitular de Educación y Cultura, tuvo que renunciar a todos sus cargos por la detención como presuntos corruptos de sus dos máximos hombres de confianza, Ignacio González y Francisco Granados. Una responsabilidad esa, in vigilando, que nunca ha aceptado Aznar a pesar de los numerosos cargos de su confianza que han resultado implicados en escándalos de corrupción.

Sobresueldos

El extesorero del PP Luis Bárcenas implica además en el presunto cobro de sobresueldos durante la época del expresidente del Gobierno al frente del partido, además de al propio Rajoy, a exministros como Pilar del Castillo, Federico Trillo, Miguel Arias Cañete, Jaime Mayor Oreja, Ángel Acebes, Francisco Álvarez Cascos, Ana de Palacio, Jaume Matas, Rodrigo Rato, Javier Arenas y Cristóbal Montoro. El exministro de Justicia entre el 2002 y el 2004, José María Michavila, renunció a su escaño en el Congreso tras hacerse público que asesoró a municipios madrileños implicados en el caso Gürtel. Y el exministro de Agricultura Miguel Arias Cañete, hoy comisario europeo, tuvo que dar explicaciones en la Eurocámara por su presunta vinculación en escándalos como el de Acuamed, que investiga adjudicaciones irregulares de obras del sector hídrico, y el de los papeles de Panamá. La carrera del exministro de Defensa de Aznar Federico Trillo está marcada también su gestión en el caso del accidente del avión Yak-42. Un informe del Consejo de Estado señaló la responsabilidad de su departamento en la tragedia. Aunque Aznar no ha sido investigado en ningún caso de corrupción, se trata de un balance que arroja muchas sombras sobre su legado.

Eduardo Zaplana, un político siempre en el filo de la navaja y obsesionado con hacerse millonario

G. B.

La carrera política del exministro está repleta de episodios oscuros

La carrera política de Eduardo Zaplana está repleta de episodios oscuros. Tantos, que lo sorprendente es que hasta ayer no haya tenido que responder nunca ante la Justicia. A su primer cargo público, el de alcalde de Benidorm, llegó en 1991 gracias al polémico voto de un tránsfuga socialista al que luego contrató. Dos años antes, en una grabación del caso Naseiro que posteriormente fue anulada, había dejado esta declaración de intenciones: «Tengo que ganar mucho dinero, me hace falta mucho dinero para vivir». Lo cierto es que, pese a la leyenda, nunca dijo eso de que había entrado en política «para forrarse».

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