Nueva Zelanda sacrificará 126.000 vacas para salvar su cabaña en la mayor matanza animal de su historia

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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El Gobierno intentará así erradicar de forma completa la «Mycoplasma bovis», una enfermedad bacteriana que produce en los ejemplares afectados una drástica reducción en la producción de leche

29 may 2018 . Actualizado a las 07:55 h.

La cifra no es equiparable a los más de cuatro millones de vacas que se sacrificaron solo en el Reino Unido para combatir la Enfermedad Espongiforme Bovina, pero en Nueva Zelanda supondrá la mayor matanza de animales de su historia. El Gobierno ha decidido sacrificar 126.000 reses en un intento por erradicar de forma completa la Mycoplasma bovis, una enfermedad bacteriana que entre otros síntomas, como la mastitis o la neumonía grave, produce en los ejemplares afectados una drástica reducción en la producción de leche. Una situación muy preocupante para un país que es el mayor productor y exportador de leche vacuna del mundo.

Es una contundente alternativa que se tomó para evitar que la enfermedad se propague sin control por las 6,6 millones de vacas del país, lo que supondría para la industria unas pérdidas superiores a los mil millones de euros en diez años. Es el cálculo del Gobierno, que ha optado por el sacrificio masivo y por compensar a los ganaderos. «Fue una decisión difícil, pero la alternativa era arriesgar a nuestra manada nacional a la propagación de la enfermedad. Ahora tenemos una posibilidad real de erradicación para proteger nuestras más de 20.000 granjas lecheras y de carne de res», dijo la primera ministra, Jacinda Ardern. El mal bacteriano se extendió en vacas de las dos islas del país.