La asesina vestida de rosa

b. p. l. REDACCIÓN / LA VOZ

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«Killing Eve» marca un hito con la progresión de sus audiencias

03 jun 2018 . Actualizado a las 09:24 h.

Villanelle es una de esas personas que adoran su trabajo. Asesinar es su trabajo. De forma fría y eficaz, opera por encargo de una organización y disfruta mirando a sus víctimas a los ojos para ver en qué momento se les escapa la vida. Villanelle es la protagonista de la serie Killing Eve, un personaje que se dibuja entre la ternura y la psicopatía y que logra que, desde el inicio, el espectador quiera saberlo todo sobre ella. Eso explica que esta producción de BBC América, que en España distribuye HBO, haya batido marcas en los índices de audiencia durante su emisión en una cadena comercial, al lograr ganar espectadores semana tras semana y multiplicar sus porcentajes de forma progresiva y poco habitual.

La serie, basada en las novelas de Luke Jennings, consigue sorprender y enganchar al televidente con su equilibrio entre la tensión y el humor negro y con un giro radical de los preceptos clásicos del thriller de espías, empezando por las cuestiones de género. Aquí los roles se invierten. Son las mujeres las que se convierten en agentes entregadas a su causa mientras el hacendoso y comprensivo marido se ocupa del hogar y acepta las ausencias. Es el caso de la protagonista Eve Polastri, miembro del MI5 con una gran intuición para resolver casos, pero con errores y traspiés que la hacen parecer muy real y humana. La interpreta Sandra Oh, en su regreso a la televisión tras Anatomía de Grey. Su misión es atrapar a su antagonista, Villanelle, para detener su sangriento recorrido por Europa, pero esta persecución desemboca en una relación obsesiva que se genera entre las dos.

Del mismo modo que James Bond ha hecho de su pulcra imagen una de sus señas de identidad, aquí la psicópata se presenta fuera de horas de trabajo como una amante del lujo y la ropa cara que busca a alguien que le haga compañía para ver películas. Además de sus dos protagonistas femeninas, Killing Eve cuenta con guion y producción ejecutiva de otra mujer, la británica Phoebe Waller-Bridge (artífice de Fleabag), cuya impronta se deja ver en el tono de caricatura que imprime a algunos personajes y situaciones.