Llarena da dos días a los procesados por el «procés» para pagar la fianza de más de 2 millones de euros

El juez advierte de que si en este plazo concedido los procesados no han pagado esta fianza «se procederá al embargo de bienes»


Madrid

El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, que investiga los hechos relacionados con el proceso independentista en Cataluña, ha dado dos días de plazo al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y otros 13 procesados en esta causa por el delito de malversación de caudales públicos para que abonen la fianza de 2,13 millones de euros en concepto de responsabilidad civil.

En una providencia de fecha del pasado 27 de junio, el magistrado instructor requiere a los procesados que aporten la cantidad de 2.135.948,6 euros fijada ya en el auto de procesamiento del pasado 21 de marzo.

Este montante deberá ser pagado de forma solidaria entre Carles Puigdemont; el exvicepresidente Oriol Junqueras; y los exconsejeros Jordi Turull, Raül Romeva, Meritxell Borrás, Clara Ponsatí, Toni Comín, Joaquim Forn, Jospe Rull, Lluís Puig, Carles Mundo, Dolors Bassa, Santiago Vila y Meritxell Serret.

El juez también advierte de que si en este plazo concedido los procesados no han pagado esta fianza «se procederá al embargo de bienes» en la cantidad que sea «suficiente» para cubrir lo reclamado.

Torra, airado porque el embajador de España le tumbó su soflama independentista

ramón gorriarán

Sánchez defiende a Morenés y se reafirma en que no hay presos políticos ni habrá referendo en Cataluña

Los prolegómenos de la reunión del 9 de julio entre los presidente del Gobierno y de la Generalitat hacen presagiar que la cita no será una balsa de aceite. Pedro Sánchez se reafirmó ayer en que los dirigentes independentistas encarcelados no son presos políticos y en que nunca permitirá la celebración de un referendo soberanista en Cataluña. Lo mismo que dijo el embajador español en Washington el miércoles por la noche en presencia de Quim Torra y que provocó una airada respuesta del presidente catalán.

Torra y las fuerzas secesionistas no quieren «buenas palabras», quieren abordar y pactar la celebración del referendo de autodeterminación. «El Gobierno de España ha sido bastante claro en esta cuestión durante muchos años y no ha cambiado», zanjó Sánchez antes de asistir en Bruselas a una reunión de los líderes socialistas europeos. Para rematar sentenció: «Presos políticos en España no hay». Estos dos conceptos motivaron un serio incidente en Washington entre Torra y el embajador Pedro Morenés durante un acto en el Museo de Historia Afroamericana de Estados Unidos, previo a la apertura del Folklife Festival, organizado por la Smithsonian Institution, y en el que Cataluña, junto con Armenia, son las culturas invitadas. Primero intervino el presidente de la Generalitat para denunciar que su antecesor, Carles Puigdemont, vive «forzado en el exilio», y otros líderes independentistas son «presos políticos». Señaló que la historia de Cataluña es de «una implacable persecución política, lingüística y cultural durante los últimos siglos». Por todo ello, remarcó, «el derecho a la autodeterminación es esencial para el pueblo de Cataluña». Morenés, ex ministro de Defensa con Rajoy, subió al estrado para tachar de «propaganda» independentista el discurso de Torra. Negó la existencia de presos políticos y señaló que si están en la cárcel es por vulnerar la ley y por orden de un juez. Momento en que Torra junto al resto de la delegación catalana abandonó el salón. «No podemos tolerar el grado de insulto al que se ha llegado», se quejó el presidente catalán fuera del local mientras sus colaboradores y otros asistentes, también catalanes, entonaban Els Segadors y gritaban «independencia».

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