Las víctimas ven legal el traslado de dos presos de ETA al País Vasco, del que recela el Partido Popular

Iturgaiz acusa al ministro Grande-Marlaska de «entrar al juego de los terroristas»


redacción / la voz

El traslado al País Vasco de dos presos etarras que habían roto con la banda abrió ayer la polémica. El PP se mostró muy crítico con una decisión que no fue cuestionada por las asociaciones de víctimas, que la ven «absolutamente legal».

Los dos reclusos, Olga Sanz y Javier Moreno, cumplían condena en el centro penitenciario de Asturias y, tras acceder recientemente al tercer grado penitenciario, pidieron su traslado a esa cárcel vizcaína. Ambos formaron parte del comando Vizcaya de ETA que intentó asesinar al expresidente del PP vasco Carlos Iturgaiz y al exconsejero vasco de Interior, Juan María Atutxa, aunque hace años se desmarcaron de la banda terrorista y pidieron perdón a sus víctimas.

De hecho Instituciones Penitenciarias explicó ayer que cumplían los requisitos establecidos por la ley: han cumplido tres cuartas partes de la condena, han abonado la responsabilidad civil, han pedido perdón a las víctimas, se han desvinculado de la banda terrorista, han renunciado expresamente a la violencia y han mostrado su disposición a colaborar con las autoridades.

El Gobierno recalcó ayer que el traslado de Sanz y Moreno es «un hecho puntual» y no un «gesto» hacia el PNV. Preguntada por el posible acercamiento al País Vasco de más presos de ETA, la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, dijo que se analizará «caso por caso», y que todos deben cumplir los requisitos legales. «No hay una decisión política; es un cumplimiento estricto de la legalidad», coincidió el delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, que apuntó además que «es posible que haya nuevos acercamientos de presos de ETA antes de que acabe el verano», aunque siempre condicionados a una autocrítica previa.

Al PP no le convencieron estas explicaciones y a través de las redes sociales se preguntó si el traslado de Sanz y Moreno «es un pago más ante la exigencia de quienes le mantienen (a Sánchez) en Moncloa», en alusión al PNV. Mucho más contundente ha sido el eurodiputado vasco del PP Carlos Iturgaiz, que fue objetivo del comando Vizcaya, que criticó con Fernando Grande-Marlaska por «entrar en el juego de los terroristas». Le recordó en una carta al ministro del Interior que ni Moreno ni Sanz se habían puesto en contacto con él para pedirle perdón.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Las víctimas ven legal el traslado de dos presos de ETA al País Vasco, del que recela el Partido Popular