Dictadores del siglo XX, entre monumentos y el olvido

Las tumbas de los caudillos van desde las más sencillas hasta lugares con grandes monumentos


Pasar página tras un oscuro período de dictadura implica seguir los cursos de la historia entre cultos y olvidos o un constante debate entre dedicar sepulturas o monumentos a los verdugos. Un claro ejemplo de ello es la discusión que desde 1975 divide a España por querer eliminar las calles con referencias franquistas, dejar atrás los monumentos que honran a Franco y no saber qué hacer con los restos del dictador.

El cuerpo de Francisco Franco descansa en el Valle de los Caídos, bajo una losa en la que casi nunca faltan flores. El Consejo de Ministros celebrado este viernes inicia los trámites para la exhumación de los restos del dictador, luego de anunciar la aprobación de un decreto ley que deberá ser convalidado en el Congreso

Al igual que España, algunos países han erigido un gran monumento funerario para sus dictadores, aunque otras naciones decidieron dejar enterrado el pasado. Estos son algunos de los lugares que acogen a los cuerpos de los dictadores más famosos del siglo XX.

Benito Mussolini (1883-1945)

Mussolini fue el líder del Partido Nacional Fascista que gobernó Italia de 1922 a 1945. Fue capturado y ejecutado mientras intentaba huir con su amante, Clara Petacci, al norte de Europa. El líder fue enterrado en una tumba sin nombre, pero su cuerpo fue trasladado a un lugar oculto 12 años después de su muerte. Esta decisión fue tomada después de que simpatizantes al fascismo robaran su cadáver. En 1957 fue enterrado su pueblo natal Predappio, en el cementerio de San Cassiano. Su tumba es ahora un lugar donde los nostálgicos del fascismo conmemoran fechas importantes y donde muchos turistas van a conmemorar la historia.

Adolf Hitler (1889-1945)

La muerte del dictador alemán supuso la rendición de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Varias son las teorías que surgieron acerca de su muerte. Sin embargo, la versión oficial dice que el general se suicidó en un búnker junto a su esposa y sus restos fueron quemados y enterrados, aunque su tumba nunca ha sido identificada. Otras versiones sostienen que la Unión Soviética se hizo con su cuerpo. Aunque hay un cartel en la zona del célebre bunker, los restos de la construcción resultan inaccesibles porque están soterrados por asfalto y edificios de viviendas construidos en los años 50.

Antonio de Oliveira Salazar (1889-1970)

El dictador Antonio de Oliveira Salazar, primer ministro de Portugal desde 1932 hasta 1968, está enterrado en Santa Comba Dão, su pequeño pueblo natal, ubicado en el centro-norte del país. Según el Correio da Manhá, el dictador cuenta con una calle en la localidad después de que una bomba destrozara una estatua que tenía en los años posteriores a la Revolución de los Claveles (1974). 

Joseph Stalin (1878-1953)

Según la versión oficial, Stalin murió de una apoplejía fulminante, aunque hay varias hipótesis sobre si su muerte fue o no provocada por sus adversarios políticos. Sus restos fueron trasladados en 1961 al exterior de la muralla del Kremlin y el busto de su tumba, junto a los líderes comunistas, puede verse desde la emblemática Plaza Roja de Moscú.

Mariscal Petain (1856-1951)

El primer ministro francés conocido por su colaboración con los nazis, fue enterrado en el cementerio de Port-Joinville, en L'Ile-D'YieuEn 1970, su cadáver fue robado por un grupo que quería enterrarlo en Verdún para honrar su memoria, ya que el líder era también conocido como el León de Verdún. Tres días después, su cadáver fue encontrado en París y devuelto al cementerio de Port-Joinville. El gobierno francés mandó a decorar su tumba con flores durante muchos años, hasta que protestas judías pusieron fin a la costumbre en 1993.

Nicolae Ceaucescu (1918-1989)

El dictador comunista rumano que gobernó su país entre 1967 y 1989, fue ejecutado junto a su esposa en la Navidad de 1989. La pareja fue enterrada en un cementerio de Bucarest, pero sus cuerpos fueron exhumados en 2010 para confirmar su identidad. El lugar donde fue ejecutado y su tumba son atracciones turísticas y otros lugares importantes en la biografía del dictador han sido reabiertos como museos.

Josip Broz Tito (1892-1980)

El líder comunista yugoslavo, que gobernó desde 1945 hasta 1980, fue enterrado en el mausoleo de la «Casa de las Flores», situado al sur de Belgrado. El cementerio en el que se encuentra enterrado, cerca de donde vivió en los años de la posguerra, es ahora una atracción turística y cuenta con un museo, jardines y un mausoleo. 

Mao Zedong (1893-1976)

La figura del máximo líder de China, desde 1946 hasta su muerte en 1974, sigue siendo motivo de culto en el país asiático y a día de hoy la Plaza de Tiananmen está presidida por un busto suyo, su mausoleo, una estatua y su cuerpo momificado.

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