Organizaciones católicas piden perdón por los abusos y urgen a la Iglesia que estudie sus causas

Invitan a pensar en una seria reforma dentro de la institución


Redacción / la voz

«Pedir perdón a la sociedad por los escándalos de pederastia, denunciar algunos defectos de la Iglesia que han podido contribuir a ella y pedirle que estudie sus causas (psicológicas, sociales y estructurales) lamentando que todo el servicio humano que la Iglesia intenta aportar quede ofuscado y contaminado por esta peste de nuestra época. Ojalá que la comisión vaticana que acaba de ser convocada encuentre caminos para solucionar este drama». Esa es la introducción de un texto secundado por once instituciones católicas de toda España -Asociación de Teólogos Juan XXIII, de Madrid; el Centro Loyola, en Alicante; Comunidades Vida Cristiana; Cristianismo y justicia, de Barcelona; Comunidades Cristianas de Base, de Navarra; la revista catalana El Ciervo; la publicación gallega Encrucillada; H. O. A. C.; Pax Romana, del País Vasco; Pax Romana, de Navarra, y Religión Digital, de Madrid- y que está abierto a que puedan unirse más, en el que manifiestan su pesar por todas las consecuencias que está acarreando para la Iglesia católica el «monstruoso escándalo» de los abusos sexuales presuntamente cometidos por algunos de sus miembros.

El documento de dieciocho páginas hace hincapié en la urgencia de buscar las causas, además de analizar los hechos, para que estos no se repitan nunca más. «Lo hacemos -dice el documento- sabiendo que hay muchos puntos oscuros y que quizá no conocemos todos los contextos. Por eso, iremos sugiriendo también las informaciones de que disponemos y que ojalá algún día puedan ir completándose».

Para estas organizaciones, como indica la carta, «lo que más nos escandaliza es el intento de haberlas mantenido ocultas durante tanto tiempo». Por eso, añaden, resulta «incomprensible la insensibilidad de tantos obispos y responsables a la hora de escuchar a las víctimas. La imposición de silencio y el procedimiento casi sacrílego de limitarse a trasladar al delincuente a otra parroquia». Y se preguntan: «¿Qué formación moral habían recibido todos aquellos eclesiásticos?». Por esa razón, recalcan que resulta necesario buscar los pecados o las complicidades de la institución que posibilitaban o favorecían conductas monstruosas.

Aunque se muestran contrarios al celibato obligatorio, apuntan que «no está tan claro que estos actos espantosos sean una consecuencia de ello», como han sugerido algunas voces. Van más allá aludiendo a la investigación realizada por el obispo australiano Geoffrey Robinson, quien, como apunta la carta, «fue viendo que los casos de pederastia no eran solamente un problema de sexualidad, sino sobre todo de poder: y de poder clerical». Además, añade que «la sorpresa le llegó cuando comenzó a recibir avisos de la curia romana indicándole que orientara su investigación en otra dirección».

Otro de los asuntos sobre los que llama la atención el documento son los criterios que, en su momento, se han tenido en cuenta para nombrar a los obispos que, supuestamente, encubrieron los casos de abuso.

Pero también destaca la importancia de ser justos a la hora de tratar el tema y no olvidar tampoco toda la labor de ayuda que hacen muchos sacerdotes, pero que no es noticia.

Pensar en las víctimas

En referencia a las acusaciones falsas, ruegan que no sean utilizadas como un medio de venganza o para sacar dinero. Para terminar, entre otras cosas, apuntan que el texto es «una primera palabra, provisional e incompleta (...), con el doble objetivo de resarcir y rehacer a las víctimas, además de cambiar todo aquello que en la Iglesia católica necesita una seria reforma, a pesar de las inevitables resistencias a ella».

El papa destituye a uno de los sacerdotes investigados en Chile

El papa Francisco decretó «de forma inapelable» la destitución del sacerdote chileno Cristián Precht, quien está bajo investigación por su presunta participación en casos de abusos sexuales a menores. Lo adelantó ayer el Arzobispado de Santiago de Chile, que fue informado ese mismo día por el cardenal jesuita español Luis Francisco Ladaria de la orden papal. Fue él quien indicó que la decisión del papa se tomó el pasado 12 de septiembre y que esta dimisión del estado clerical conlleva también la dispensa de todas las obligaciones unidas a la sagrada ordenación.

Víctimas de la Congregación de los Hermanos Maristas señalaron a Precht como partícipe de presuntos abusos sexuales a menores. La Congregación para la Doctrina de la Fe investiga sus presuntas conductas abusivas. Además, el Arzobispado de Santiago le impuso la medida cautelar de no realizar actos públicos propios del ministerio sacerdotal y no salir de la capital. El cura demandó a la Iglesia porque la medida violaba sus garantías constitucionales.

El dalái lama reconoce que conocía casos desde los noventa

El líder religioso tibetano dalái lama reconoció ayer, por primera vez, que estaba al tanto de los abusos sexuales por parte de maestros budistas «desde los años noventa» y que «en 1993» ya discutió el tema con líderes budistas occidentales.

En una entrevista con varios medios neerlandeses, comentó que los testimonios e historias que cuatro víctimas holandesas y belgas le hicieron llegar el pasado viernes en un encuentro sin precedentes en Róterdam «no son nuevos» para él, porque «ya sabía todas estas cosas» desde hace varias décadas.

Además, especificó que estaba al tanto de las acusaciones contra Sogyal Rimpoché, uno de los maestros budistas más conocidos y polémicos, acusado desde 1992 de todo tipo de abusos a sus alumnos en diferentes centros de retiro en Europa, especialmente en el sur de Francia, país que le está investigando por esta cuestión. El líder espiritual tibetano reiteró que las víctimas de estas vejaciones «deben hacer públicas» sus historias, señalando la identidad de su agresor.

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