PP y C's bloquean el atajo del Gobierno

La tensión política se dispara tras la polémica decisión de la Mesa del Congreso de abortar la estrategia con la que Sánchez buscaba esquivar el veto del Senado sobre la senda del déficit


Madrid / La Voz

El atajo emprendido la pasada semana por el PSOE para anular la capacidad de veto del Senado sobre la senda del déficit se tornó en un callejón sin salida. La Mesa del Congreso acordó ayer la exclusión de la enmienda incorporada por el Grupo Socialista a una ley relacionada con la violencia machista, por lo que la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria con la que el Gobierno buscaba sortear a la Cámara Alta no se tramitará por vía de urgencia. La decisión de la Mesa, dominada por el PP y Ciudadanos, sorprendió hasta a los diputados conservadores, que recientemente admitían que la argucia utilizada por el PSOE tenía difícil respuesta, dando por hecho que el Ejecutivo lograría presentar los Presupuestos del 2019 en un plazo razonable, allanándose así el camino de Pedro Sánchez para continuar en Moncloa.

A finales de la pasada semana, la Mesa de la Comisión de Justicia, controlada por los socialistas, sí admitió a trámite la incorporación de dicha enmienda. Ayer, en una decisión sin precedentes, la Mesa del Congreso corrigió esta medida, provocando que se disparasen las tensiones en el ya de por sí caldeado debate político.

La presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, justificó la decisión apoyada en dos argumentos jurídicos. Por un lado, esgrimió que la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria que pretende el PSOE ya se está tramitando por la vía ordinaria a través de una proposición de ley. Se tratan de «dos textos idénticos», por lo que, según Pastor, esta doble vía puede conllevar una cierta «inseguridad jurídica» y el surgimiento de «contradicciones». Por otra parte, Pastor detalló que el Constitucional atribuyó a la Mesa la soberanía para decidir sobre la admisión de esta enmienda, y que al no guardar relación con la ley que se pretende enmendar, han decidido atender los recursos de amparo presentados por el PP y C’s.

Estas explicaciones no convencieron al Grupo Socialista ni al Gobierno, y acusaron a Ana Pastor de haberse olvidado por completo del papel de árbitro que debe jugar en el Congreso para convertirse en una comisaria política al servicio de los intereses de su partido. El ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, se refirió a la decisión de la Mesa como algo «inaudito», al entender que este órgano del Congreso debe limitarse «a entrar en cuestiones técnicas». Ábalos expone que las mesas sectoriales son soberanas, y que por tanto se han extralimitado al dejar fuera esta enmienda.

El secretario general de Podemos y socio preferente de Sánchez para asuntos presupuestarios, Pablo Iglesias, también cargó con dureza contra Ana Pastor: «El PP está utilizando a la tercera autoridad del Estado para practicar un boicot institucional que va contra el espíritu de la Constitución».

Ana Pastor negó que la decisión adoptada por la Mesa estuviese motivada por intereses políticos. Garantiza que en ella solo han pesado cuestiones jurídicas, y que no se dejará influenciar por las presiones. «Puedo recibir amenazas, pero a mí no me mueven en el cumplimiento de la legalidad», aseveró en unas declaraciones tras la decisión de la Mesa del Congreso.

En el PP defienden a su compañera. «Lo que ha hecho la Mesa es defender la Constitución; evita que se cometa un fraude de ley, una trampa», comentó el portavoz del grupo parlamentario en el Senado, Ignacio Cosidó. En la misma línea se expresó el secretario general popular, Teodoro García-Egea, que invitó a Pedro Sánchez a «reflexionar» sobre la deriva «totalitaria» en la que está incurriendo.

Como no podía ser de otra forma, Ciudadanos también valoró positivamente la decisión de la Mesa. «No vamos a permitir que Sánchez se salte todas las normas para quedarse en la Moncloa», comentó la jefa de la oposición en Cataluña, Inés Arrimadas.

Los Presupuestos en el aire

¿Y ahora qué pasa con los Presupuestos? El PSOE pedirá a la Mesa una reconsideración, aunque son conscientes de que está abocada al fracaso. No parece tampoco que el Ejecutivo esconda otro conejo que pueda sacarse de la chistera para abordar la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria por vía exprés y acabar así en poco más de un mes con la capacidad de veto del Senado sobre la senda del déficit. De este modo, la decisión adoptada ayer por la Mesa del Congreso obliga al PSOE a seguir los cauces habituales para sacar adelante esta reforma con la que pretende que el PP no le tumbe la posibilidad de gastar 6.000 millones de euros más que pactó recientemente con Bruselas. En principio disfruta de una mayoría parlamentaria para conseguirlo, pero el problema está en los tiempos. Esta segunda vía es mucho más lenta. Experimentados parlamentarios apuntan a una horquilla de entre cinco y seis meses.

También existe la posibilidad de acudir al Constitucional, aunque esta todavía es más lenta. Puede rondar los dos años.

De esta forma, la única opción que parece viable para llevar al Congreso los Presupuestos en un plazo razonable es que el Gobierno asuma la senda del déficit heredada del anterior Ejecutivo, prescindiendo así de esos 6.000 millones de gasto extra. Pero es en este punto en el que Sánchez se encuentra con las presiones de sus socios, que condicionan su voto a cambio de más gasto social. Ayer, Podemos le exigió casi el doble: 10.600 millones. Y que si no es capaz de lograr el dinero a través del aumento del déficit público, como pretende, que los recaude vía impuestos.

Podemos exige una subida de impuestos de 10.600 millones

Incrementar los ingresos del Estado mediante impuestos a la banca, las compañías eléctricas o las grandes fortunas para poder dedicar más recursos al gasto social. Esta es la receta económica de Podemos que ayer desgranó Pablo Iglesias. Este será el punto del que Podemos quiere partir en sus negociaciones con el Gobierno para brindar su apoyo a los Presupuestos. La formación morada ya ha traslado al Ejecutivo un documento de 53 páginas con sus propuestas, a través de las que pretende recaudar 10.660 millones extra anuales para las arcas públicas. Una de las principales novedades en el programa económico de la formación de Iglesias está en la aplicación de un impuesto temporal a la banca. El objetivo es recuperar el dinero público invertido en los rescates bancarios. Según el Tribunal de Cuentas, se inyectaron en ayudas 122.000 millones, de los cuales el Banco de España ha señalado como irrecuperables 60.000. Los cálculos de la formación morada indican que con este impuesto se podrían recaudar 5.800 millones en cinco años.

El medio por el que Podemos pretende ingresar más fondos es el impuesto de sociedades. En total, 4.000 millones anuales que se conseguirían si las grandes empresas pagan al menos el 15 % de sus beneficios, se acaba con las sicav o se modifica «el coladero que supone la exención por doble imposición». Respecto a los salarios más altos, se propone aumentar el tipo del IRPF para rentas superiores a 120.000 euros al año. Supondría unos ingresos de 1.000 millones anuales, según las cuentas de Podemos. Además se obtendrían otros 1.500 con un impuesto extraordinario a las grandes fortunas. Las tasas a las grandes empresas digitales brindarían al Estado otros 1.200 millones mientras que el impuesto a las transacciones financieras supondrían otros 1.300. La Iglesia tampoco se salva de la subida de impuestos. En su caso, pagaría 500 millones anuales por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), del que está exenta.

Las compañías eléctricas, en el punto de mira del partido morado desde su nacimiento, también se verían afectadas. Los de Iglesias abogan por crear una tarifa asequible para las primeras residencias o mejorar el bono social. En el documento también se apunta que «las eléctricas disfrutan de una gran cantidad de privilegios caídos del cielo» y que «deben de devolver en estos momentos excepcionales los privilegios de los que han disfrutado».

El incremento de impuestos va aparejado a la supresión o disminución de otros. Es el caso de la rebaja de las tasas universitarias, la eliminación del copago farmacéutico para los pensionistas, la bajada de cuotas a los autónomos con menos ingresos o la reducción del IVA a los productos de primera necesidad. El documento de Podemos cuenta igualmente con un buen número de medidas sociales, como poner un tope a las subidas abusivas de los alquileres y elevar el Salario Mínimo Interprofesional a mil euros mensuales.

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